Enrique Navarro
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Sep.- Cristian Castro le llevó gallo a la Bandera, a la Patria, a la Independencia… O, mejor dicho, le llevó “Gallito Feliz”, y su acompañante fue Aleks Syntek.
Y se fue de gala: de esmoquin, pañuelo en el pecho, sonrisa cautivadora y corazón en la mano, pues había que cantarle a México, a un País al cual reconciliar.
“Entramos en comunión con la música. Eso nos une mucho a los mexicanos, nos calma, finalmente nos llena de sinceridad, orgullo, dulzura. Los mexicanos, más allá de todo lo malo que pudiera suceder, eso somos: dulzura.
“Somos gente talentosa, alegre y tenemos una unión familiar muy grande. Amamos profundamente a nuestra Patria y siempre, en este día más que nunca, debemos demostrar el amor hacia el otro mexicano”, dijo Castro ayer, en exclusiva, 10 minutos antes de salir a escena.
Y no se equivocó. Cuando saltó al escenario, a las 20:00 horas, se vieron familias unidas, rostros felices y palmas sincronizadas.
La gente festejó el crossover de “Loca” y “Nunca Voy a Olvidarte”, el vertiginoso ritmo de cuatro músicos y dos coristas, y un escenario piramidal que cambiaba de color en sintonía.
Se pasó del pop a la cumbia con otra mezcla de canciones de ambos: “El Culpable Soy Yo” y “Tu Recuerdo Divino”.
“Tenemos que conservar eso, el día de hoy y siempre, pero bueno, se hace difícil a veces por tantos intereses de parte de tanta gente.
“Pero el interés real de los mexicanos, yo quisiera decir, es la dulzura, el amor por el otro, por nosotros. Debemos amarnos, protegernos y tratar de no causarnos un caos interno que no necesitamos”, añadió en la charla.
Dedicó la que sería su presentación a los damnificados del reciente terremoto de 8.2 grados Richter en Oaxaca, Chiapas y Tabasco.
“Hoy dedico mis canciones a esos estados que sufrieron tanto y sufren tanto. Por sus familias, sus muertos, las estructuras dañadas, porque las escuelas pararon.
“Por los alumnos, los maestros, el desconcierto general de todo el País, de todo México. Para ellos, este pequeño alivio musical”, deseó.
Además, le llegó una sacudida a la memoria.
“Me siento muy unido a este terremoto porque en el 85 pude haber muerto bajo los escombros del Televiteatro. Si en vez de las 7:00 horas hubiera sido a las 19:00, ahí hubiéramos muerto todos.
“Agradezco la oportunidad de la vida y de Dios que no me tocó ese día. Los temblores son una cosa horrible, pero que también nos une”, dijo.
Momentos después, ya con Syntek en las tablas, armó la fiesta.
Taconearon, se pusieron sombreros, movieron las caderas y hasta los traseros en “De Noche en la Ciudad”. Cantaron éxitos como “Lloran las Rosas” y “Te Soñé”, que la gente coreó, y hasta bailaron el “Gallito Feliz”.
Habían empezado el festejo desde antes, en el Gran Hotel de la Ciudad de México. Aleks llegó a las 18:00 horas para cambiarse y relajarse, y Cristian había disfrutado un par de tequilas con su mánager.
Y la razón la compartió, horas después, en el escenario…
“¡Los amamos, México, y arriba esa Bandera!”.

¡Participa con tu opinión!