El INEGI dio a conocer a los usuarios los resultados del Módulo de Hogares y Medio Ambiente (Mohoma), el porcentaje de hogares que compran agua de garrafón o botella para beber es el 76.3% en 2017. Contra lo que pudiera pensarse, el consumo de agua embotellada no es sólo un fenómeno urbano, sino que también ha ido ganando presencia en el ámbito rural, donde, ese año, alcanzó casi la mitad de los hogares.

Las motivaciones guardan relación con aspectos de salud (69.4%) y de sabor o color del agua de la red pública (19.6%). Estas mismas razones se han mantenido como las más significativas en cada uno de los levantamientos de información anteriores.

Los hogares destinaron durante 2017 un promedio de 52 pesos de su gasto semanal a la compra de agua embotellada; mientras que, de acuerdo también con datos del Mohoma, el gasto en agua de la red pública fue de poco menos de 41 pesos en promedio a la semana.

En el 36.7% de los hogares que informaron no tener acceso al servicio de agua de red pública se recurrió al acarreo para cubrir necesidades de este líquido. En términos del uso del tiempo, esta actividad impacta de manera diferenciada a mujeres y hombres, ya que aquéllas le dedican un mayor número de horas (8.2 contra 4.9 horas).

Poco menos de la tercera parte de los hogares mexicanos (32.6%) cuentan con excusado de tanque ahorrador de agua, en tanto que 21% de ellos disponen de regaderas o llaves ahorradoras de agua.

Respecto a la energía utilizada para calentar agua, los resultados de 2017 indican que en 47% de los casos ésta proviene de gas LP –tanque o cilindro-, en 12.5 % usan leña y en casi el 5% se emplea una energía limpia como la solar.

El 90% de los hogares informó contar con servicio de recolección de basura; de los que carecen de este servicio, el 84.6% señaló que queman la basura como forma de desecharla.

El 43% de los hogares indicó aplicar alguna práctica de separación o clasificación de los materiales residuales. El PET es el material con mayor frecuencia de mención en las prácticas de separación.

En los hogares que informaron no realizar prácticas de separación de los desechos, la principal razón declarada fue que carece de sentido porque el servicio de limpia los revuelve al hacer la recolección; el 67.7% de los hogares reportaron reutilizar bolsas de plástico; le siguen en importancia los que reúsan envases de vidrio o plásticos con 35% y hojas de papel con 39 por ciento.

 

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