El arzobispo emérito de Yucatán, Emilio Berlié Belaunzarán, hizo votos para que la falta de protección a la vida humana desde la concepción, que impera en siete estados del país, “no sea un principio contagioso” que pueda trascender a otras entidades.

Y es que es la falta de respeto a la vida humana, en lo general, uno de los factores fundamentales que ha situado a la nación en la complejidad social y de carencia de serenidad y paz que actualmente atraviesa.

En entrevista previa a la celebración de la misa que encabezó en la Catedral Basílica, ayer, durante el día central de festejos patronales a la Virgen de la Asunción, el prelado recalcó que sólo Dios da, conserva y quita la vida cuando Él quiere, a quien quiere y como quiere.

Nadie es dueño de la vida ni siquiera propia y mucho menos de los demás, por lo que es necesario reeducar al pueblo en un gran respeto a la vida humano no sólo por las penas civiles que acarrea un homicidio, sino por las penas ante Dios.

En ese contexto consideró una bendición participar de nueva cuenta en la Romería de la Asunción, la número 62, un evento que ya ha creado toda una tradición cultural religiosa de un pueblo que ha contribuido, consolidado y fortalecido la fiesta por su fe mariana.

Piedad, dijo, que se refleja en la estabilidad de la sociedad, en la seguridad que a diferencia de otros estados del país todavía puede gozar, lo mismo que el trabajo y la productividad de su gente.

Es una tradición que año con año tiene más sólidos sus fundamentos y que contribuye a afianzar la esperanza de todo un pueblo que por más de medio siglo ha expresado su confianza en Dios Nuestro Señor y la Virgen.

Por otro lado, monseñor Berlié Belaunzarán expresó su respeto absoluto a los migrantes, sus esfuerzos y sacrificios para lograr mejores condiciones de vida en otros países, pero principalmente Estados Unidos.

Así deploró que se mantenga vigente el tema del muro en la relación de los gobiernos de México y EUA, cuando la tónica debería ser de armonía, paz y colaboración para el desarrollo de ambas naciones.