Con la finalidad de ser despojada del pecado original y convertirse en hija de Dios, la pequeñita Sofía Guadalupe Gallegos Ibarra fue bautizada con la gracia del Espíritu Santo, durante una ceremonia sacramental que tuvo lugar en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Salvador Gallegos Flores y María Guadalupe Ibarra Escobar acudieron con su hija para escuchar la palabra de Dios, acompañados por Héctor Montoya y Sara Carolina Gallegos Flores, quienes fungieron como padrinos de la niña.
Luego del emotivo mensaje del Siervo de la Iglesia, fue preparada la pila bautismal donde finalmente recibió los dones de Dios, mediante el sacramento del bautismo.