El Secretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, John Kelly, afirmó que la seguridad en la frontera de su país se encuentra en la línea divisoria sur de México.
“Para Estados Unidos la seguridad fronteriza empieza mil 500 millas al sur”, aseveró durante el inicio del segundo día de actividades de la Conferencia para la Prosperidad y la Seguridad de Centroamérica, en Miami.
Advirtió que tanto el Gobierno de México como el de Washington están muy interesados en la seguridad en Centroamérica, sobre todo en materia de seguridad fronteriza, drogas, combate a la migración indocumentada, asuntos ambientales y lucha contra organizaciones criminales trasnacionales.
El funcionario afirmó que la prosperidad y la seguridad van de la mano, pues no se puede tener una sin la otra.
La misión de Estados Unidos, consideró, está directamente afectada por lo que ocurra en América Latina y en Centroamérica.
Sin embargo, Kelly reconoció que los problemas de los países centroamericanos tienen que ver con la demanda de drogas en su nación y mencionó que ésto provoca la violencia devastadora en el sur, que implica bajas militares en México, así como de periodistas.
Dijo que, como consecuencia de esta violencia, las familias centroamericanas mandan a sus hijos al norte, expuestos a todo tipo de peligros durante la travesía, especialmente de grupos criminales.
Kelly resaltó que que Estados Unidos es un lugar amigable para los inmigrantes y habló de los que llegan a su país de manera legal.

Prometen equipo
Estados Unidos asistirá a la región centroamericana con equipo y entrenamiento para frenar a las organizaciones criminales trasnacionales, indica la declaratoria final de la Conferencia para la Seguridad y la Prosperidad de Centroamérica.
Los Gobiernos de México y de la región se comprometieron a fortalecer la seguridad fronteriza.
“Los gobiernos de la región acordaron programas de entrenamiento y entrega de equipo para enfrentar a las organizaciones criminales trasnacionales.
“Acordaron explorar el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, tanto marina como terrestre, a través de la cooperación transfronteriza y la identificación de organizaciones de tráfico de drogas y de personas que operan en Centroamérica”, indica el texto.
En la declaratoria final, Estados Unidos acordó apoyar a los gobiernos regionales en el combate al crimen organizado para incrementar la seguridad ciudadana, mejorando el flujo seguro de personas y bienes, incrementando la transparencia y promoviendo la cooperación en seguridad con los diferentes países.
“Estos pasos contribuirán a la seguridad de Estados Unidos y de la región, enfrentando el crimen organizado trasnacional, responsable de la migración ilegal y del tráfico ilícito, así como de mejorar las condiciones para la inversión y el crecimiento económico”, establece.