En el próximo lustro, que va del año 2018 al 2023, la empresa CAASA deberá aceptar una transición tersa y ordenada para dejar el servicio de agua potable y alcantarillado en el Municipio de Aguascalientes, donde el control sea asumido por un organismo público descentralizado y de esta manera no se sacrifique ni se genere un caos en la prestación hacia la ciudadanía, al concluir este periodo.
Jaime Durán Padilla, coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, llamó a no tomar una decisión apresurada y al vapor, donde la CCAPAMA resulte rebasada por las necesidades de este servicio y de la ciudadanía. Se requiere un organismo público descentralizado con rendición de cuentas y que sea información pública en recaudación, inversiones e infraestructura.
La postura de este partido es que al final de la concesión de CAASA en el año 2023, y que se pase a la operación a través de un organismo público descentralizado, construido y constituido en los siguientes cinco años, precisó.
El ex diputado Jesús Rangel, quien generó una ley en el tema de agua potable y los cortes de agua, dijo que tras un recorrido por las colonias se ha encontrado que la ciudadanía tiene desconfianza con el comité de expertos autorizado por el gobierno capitalino, ya que no incluye a todos los sectores pertinentes, por lo que pierden legitimidad y se teme que no se tomarán las decisiones más adecuadas para el servicio de agua potable local.
Se espera que la autoridad capitalina no decida en noviembre próximo su decisión final, pues se corre el riesgo de que no sea la más adecuada para la sociedad aguascalentense.
Jaime Duran Padilla se manifestó para que regrese la facturación bimestral, porque hoy en día llega en un periodo menor a un mes transcurrido. Aseveró que el tema de agua potable debe ser abordado de modo responsable, con mesura, con tranquilidad y conocimiento, buscando el bienestar ciudadano.
Además dijo que el servicio de agua de Aguascalientes cuenta con la infraestructura adecuada, pero se requiere una transición ordenada para no incurrir en deficiencias y aprovechar todo el personal técnico y especializado que labora actualmente en CAASA y en la CCAPAMA.
Adicionalmente consideró que el director de la CCAPAMA no debe ser renovado con cada administración municipal, debe ser un consejo consultivo de agua potable para darle continuidad y certeza en el tiempo, evitando que lleguen funcionarios inexpertos, porque se debe pensar en un Aguascalientes a 50 años.

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