No se trata de afectar la economía de la UAA, pero si no se pone un tope al incremento anual de las colegiaturas del dos por ciento, la institución dejará de ser accesible para las familias de bajos ingresos, volviéndose elitista, advirtió el diputado Iván Sánchez Nájera.

En todo caso, que la institución vea en qué puede recortar gastos y tramitar subsidios estatales y federales; de las universidades públicas en el país, la UAA es una de las más caras, y en consecuencia se hace necesario, poner un candado al alza de las cuotas que pagan las familias de los alumnos.

Indicó que la iniciativa en virtud de la cual se expide la modificación y adición a la Ley Orgánica de la UAA, en el sentido de que la Universidad no pueda aumentar de forma excesiva las cuotas que pagan los alumnos por concepto de inscripción, colegiatura, exámenes, revalidación de estudios, expedición de certificados, ya se turnó a las Comisiones de Vigilancia y de Educación y Cultura, para un nuevo estudio y dictaminación.

Expuso que desde su fundación, hace ya más de 40 años, la UAA se ha consolidado como la Máxima Casa de Estudios en el estado, y ha logrado posicionarse dentro las mejores instituciones públicas de educación superior en el país, ofreciendo al manos 65 programas académicos de pregrado: 14 ingenierías y 51 licenciaturas; además de 14 especialidades médicas en coordinación con otras instituciones de salud en el estado; una especialidad a distancia; 16 maestrías y 10 doctorados.

También es cierto que la UAA es una de las universidades públicas más caras en México. Es innegable el esfuerzo que cada año sus autoridades realizan para allegarse de recursos suficientes, e incluso extraordinarios, para cubrir las necesidades organizacionales y ampliar su infraestructura educativa, misma que ha buscado satisfacer la demanda cada vez mayor de estudios superiores, añadió.

Frente a esta realidad son sus alumnos los que se ven afectados en gran medida, pues una de las principales disposiciones que han optado las autoridades universitarias en los últimos años para hacer frente a los problemas financieros de la institución, es el incremento deliberado de las cuotas escolares, subrayó.

Dijo que un gran porcentaje de jóvenes matriculados en la oferta educativa de dicha institución, se ven en la necesidad de trabajar para cubrir los gastos inherentes a sus estudios universitarios. Otros más, buscan becas o créditos educativos, para poder llevar a cabo sus estudios.

Recordó que el Estado mexicano, virtud del principio de progresividad y de diversos compromisos internacionales, asumió la obligación de extender, paulatinamente, la gratuidad a la educación pública superior.