CDMX.- Sin importarles que no sea un ritmo de moda, la cumbia vive un momento de plenitud porque hace vibrar a todos.
Así lo consideraron Los Ángeles Azules, quienes se honraron de volver a llenar el Auditorio Nacional el viernes, en su decimoquinta presentación ahí.
«Siempre hemos tocado cumbia, pero, como nosotros, en Perú, El Salvador, Guatemala, Argentina y muchos más países suena la cumbia. Si hablamos de cumbia es hablar de América completa, porque es lo que a todos los hace soltarse sin importar lo que digan los demás.
«Ahorita la cumbia está en su mejor momento, creo que nunca va a morir porque es un ritmo tan rico y muy fácil de bailar que a la gente por eso le sigue gustando y lo pone en todas sus fiestas; si no hay cumbia, no hay fiesta», compartió Jorge Mejía, uno de sus integrantes.
La agrupación fundada por la familia Mejía Avante celebró su sold out número 15 en el recinto de Reforma, incluso tuvo que abrir para los fans el foso destinado a la orquesta.
«Es algo impactante volver a llenar. Pisar un recinto tan importante es maravilloso porque sabemos que muchos grupos quisieran pisar el Auditorio y no lo han logrado.
«Somos un ejemplo para que muchos nos puedan seguir, para que la gente vea que no se necesita dinero para llegar a ser grande, sino con tus propias armas y el talento que la gente te tiene que reconocer», expresó José Hilario Mejía, Pepe.
Pero la fama no es para ellos lo más importante, sino más bien conservar la humildad, misma que les ha traído éxito y la posibilidad de colaborar con artistas como Belinda, Horacio Palencia y Lila Downs, entre otros, en su nuevo disco, De Buenos Aires para el Mundo, que estrenará en febrero de 2020.
«No importa de qué género seamos porque todo fue para un bien común, para mejorar nuestra música, y, lo más importante, para que el público sea el beneficiado. (Brenda Martínez/Agencia Reforma)