Advierte ATUSA que mientras no se acepte el incremento a la tarifa del servicio de transporte público, a 10.50 pesos, siguen latentes los paros técnicos; los dirigentes, encabezados por Javier Salas Zacarías, dicen que no es un chantaje al Gobierno, sino “medidas extremas por necesidad”.
Reconocen que el 30% del parque vehicular está fuera de norma, es decir, ya rebasaron el modelo que marca la ley, y sostienen que a los usuarios “no les interesan unidades nuevas, sino frecuencia en las rutas”.
Se quejan de que los subsidios para la renovación de camiones, no han aterrizado; y señalaron no tener miedo a que les sean canceladas las concesiones, como medida de sanción por los paros.
Ayer, en rueda de prensa, los dirigentes de los concesionarios de transporte urbano dieron lectura a un comunicado, en el que “pidieron disculpas a los usuarios afectados por la falta del servicio”, y culparon al Gobierno de no llegar a un entendimiento.
Afirmaron no estar en contra de la modernización del servicio, ya que ellos también resultarían beneficiados con el sistema integral que se ha planteando; y dejaron en claro que el problema es tarifario, dado el aumento al combustible, y a las refacciones. Dijo que el último aumento a las tarifas fue hace dos años, “pero aumentó 48% el combustible, pues se estaba pagando a poco más de 14 pesos por litro y hoy el precio es superior a los 20 pesos”.
Demandaron subsidio para poder apoyar la tarifa preferencial a estudiantes, y expusieron que los políticos se llenan la boca de ofertas para mejorar el servicio, se comprometen ante la ciudadanía y son omisos al tema de las tarifas.
Finalmente, informaron que se reanudarán las pláticas con las autoridades para evitar volver a tomar medidas de presión, pero lo harán de no autorizarse el incremento solicitado.