La nueva Ley de Movilidad considera acciones, planes, programas e instrumentos con base en la tecnología de la georreferenciación, que permitan prevenir la violencia contra las mujeres en el transporte público y que brinden opciones a éstas para solicitar auxilio y garanticen la reacción oportuna de los cuerpos de policía, disposición que no se ha cumplido.

El documento norma la actuación de peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas, del transporte público y privado; no se aplica en su totalidad, virtud a que hay disposiciones reglamentarias que no se han publicado y por ende, no han entrado en vigor.

Además, venció el plazo para regular el servicio de taxis privados, y todavía no se tiene el registro de choferes de las empresas que se manejan con aplicación digital. Tampoco han cumplido todos los municipios con la exigencia de expedir su Programa de Movilidad; en octubre feneció la fecha límite.

Con la nueva Ley se busca definir una clasificación del transporte, el régimen de concesiones y permisos, las condiciones de circulación y las reglas a las que obedecerá la prestación del servicio.

La regulación del transporte en general, a través del servicio concesionado o permisionado, es para operar en el interior y en la capital, y debe incorporarse al Sistema Integrado de Transporte Público Multimodal de Aguascalientes (SITMA) para uniformar los términos en los que debe prestarse el servicio, en la capital y los municipios conurbados, objetivo que aún no se logra.

También se prevé que las concesiones otorgadas con antelación se sujeten a las nuevas disposiciones para mantenerse vigentes, lo que todavía no se regulariza.

En lo que respecta a las cuotas por infracciones, entrarán en vigor hasta en tanto se expiden las leyes de ingresos de los municipios y del Estado correspondientes al siguiente ejercicio fiscal, es decir al 2019, por lo que actualmente se aplican los montos establecidos en la Ley de Vialidad ya extinta.