Mientras que en los dos primeros meses del año se registraron 4 mil 834 nacimientos, en el mismo lapso del año anterior fueron 4 mil 335.
La directora del Registro Civil, Carmen Lucía Franco Ruiz Esparza, señaló que hay quienes se aferran a ponerles nombres raros a sus hijos, aunque se les hace ver el riesgo de que en la escuela sean objeto de bullying o de bromas innecesarias de sus conocidos.
“Quizá de pequeños no les afecte tanto, pero una vez que entran a preescolar o primaria, no faltarán quienes los señalen y los hagan sentir mal, situación que puede prevenirse”.
Ejemplificó nombres no convencionales como Ander, variante de Andrés; Fraya (noble dama); Freya (sonora diosa del amor); Sheru (león en India); Iratí (bosque hermoso en España); Slendy (flor de lirio en hebreo); Xitaima (ternura en huichol); Marwan (piedra preciosa en árabe); Himawari (girasol en japonés); o Kiyomi (belleza en japonés).
“No sólo eso, hay quienes optan por nombre de personajes de caricaturas de moda, y de otros programas, películas o novelas. Cuando los nombres pueden prestarse a malas interpretaciones o ser objeto de burlas, se busca concientizar a los padres que opten por nombres más convencionales, y hay quienes aceptan, pero otros no”.
BODAS Y FUNERALES. En cuanto a las defunciones, en el primer bimestre del año, se registraron 1,318 contra 1,007 del mismo lapso del 2017. Respecto a los matrimonios, sumaron 877, contra 923, lo que indica que disminuyeron; y los divorcios aumentaron, pues en enero y febrero del 2017 se registraron 415, y en los mismos meses del año en curso fueron 536.