Se ha identificado un crecimiento en la prestación de servicios de cirugía estética a través de establecimientos o locales privados, sin que cuenten con los avisos ni las autorizaciones sanitarias conducentes.

Se han verificado un total de 3 mil 364 clínicas con prestación de servicios de cirugía estética en el país, identificando con anomalías a 400 y suspendiendo las actividades en 223 de ellas.

Por lo que respecta a Aguascalientes, de las 30 revisadas, cinco fueron emplazadas a regularizarse.

Los principales servicios que se ofrecen consisten en abdominoplastías (remodelación y reafirmación de abdomen); blefaroplastias (cirugía de rejuvenecimiento de párpados y resección de piel); implantes de busto o mamoplastía de aumento; mamoplastía reductiva y mastopexia (elevación o remodelación de busto).

También ofertan dermolipectomía circular o “body lifting”, peeling, lipoescultura, liposucción, inyección de materiales de relleno y reducción acelerada de peso.

Las autoridades sanitarias recomiendan a la población que gusten de este tipo de servicios, cerciorarse de que el especialista que las va a atender esté certificado, sea integrante de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, A.C.

La Cofepris y las direcciones de Regulación Sanitaria, realizan de manera permanente visitas de verificación a establecimientos que prestan servicios de cirugía y tratamiento estético, encontrando que algunos de ellos no cuentan con autorización sanitaria para prestar los servicios que promocionan.

En otros, han identificado que las condiciones sanitarias no son las adecuadas; que el personal no es profesional de la salud (carecen de estudios con validez oficial y de cédula profesional); o bien, que los cirujanos plásticos no cuentan con certificados o recertificaciones de especialidad para realizar este tipo de cirugías.

Hay las que no cuentan con aviso de funcionamiento o licencia sanitaria, medicamentos con fecha de caducidad vencida, equipo médico sin registro sanitario; así como los que no permiten acceso para constatar condiciones sanitarias.

Estos tratamientos se ofertan por Internet y en medios impresos como volantes, mantas en domicilios diversos, revistas, entre otros; donde lo más común es ofertar los servicios a bajo costo y sin internamiento del paciente.

Las cirugías o tratamientos practicados en establecimientos con malas condiciones sanitarias y por personas no especializadas que no cumplen con la legislación y normatividad sanitaria vigente, pueden provocar un grave riesgo a la salud de la población que acude a dichos lugares y en consecuencia, el daño puede ser permanente o fatal.

La Cofepris (Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios) recomienda a la población que previamente a someterse a un tratamiento de cirugía estética, se asegure que es un lugar confiable.