Cuando era adolescente, Lily Collins luchó contra la anorexia, por eso cuando le ofrecieron este papel en To The Bone, de Netflix, se sintió un tanto aprensiva, informó Daily Mail.
La actriz de 28 años confesó que contrató un nutriólogo para que le ayudara a perder peso de la manera más segura posible para dar vida a este personaje, pero confesó que había una parte de ella que temía recaer en patrones nada saludables.
“Como que me puse nerviosa. Lo estás haciendo por un papel, pero es algo tan cercano a ti”, contó Lily a Elle.com.
“Hay una línea muy fina entre si vas a recaer o no. Pero estaba muy consciente de por qué lo estaba haciendo -para un propósito más importante- y además era más madura. Ya no aplicaban ninguna de las razones que dieron inicio a mi trastorno en el pasado”.
Y esta participación llegó justo cuando había escrito un capítulo sobre su lucha con los trastornos alimenticios para su autobiografía “Unfiltered”.
La cinta, que se estrenará el 14 de julio, fue escrita y dirigida por Marti Noxon y se basa en sus propias experiencias con un trastorno alimenticio.
“Fue como si el universo me enviara el mensaje de que hay una razón para que uno pueda hablar sobre esto justo ahora”, dijo Lily sobre el ofrecimiento.
La actriz señaló que escribir mientras estaba filmando, de hecho, le ayudó a sentirse “más cómoda con el asunto”.
Aseguró que todos los que trabajaron en la película, incluida Marti, de inmediato la hicieron sentir que estaba en buenas manos y sus temores iniciales desaparecieron rápido.
“Contrataron a un nutriólogo, y lo hicimos de la manera más saludable posible. Tenía que rendirle cuentas a muchas personas sobre cómo me iba, y me hacían chequeos todo el tiempo”, señaló.