Siempre juntos

Hace cincuenta años se escribió una hermosa historia de amor, protagonizada por Raymundo López Araujo y Victoria Núñez Esquivel, quienes decidieron contraer santo matrimonio.
Tiempo después, la pareja nuevamente arribó a la Casa de Dios para renovar sus votos matrimoniales, pero ahora acompañados de sus hijos: Cuquis, Armando, Ray, Jesús, Víctor, Cecilia y Verónica, por quienes dieron gracias al Todopoderoso.
Visiblemente felices, Raymundo y Victoria se tomaron de la mano para prometer que seguirán permaneciendo unidos hasta que la muerte los separe.
Al final, el sacerdote oficiante los felicitó por ser ejemplo de amor para las nuevas generaciones, principalmente para sus hijos, quienes habrán de seguir sus pasos.