Sobre las intenciones que tienen prácticamente la mitad de los diputados de reelegirse, y algunos miembros de los once ayuntamientos, el Padre Carlos Alvarado Quezada opinó que si no han sido productivos, ni han regresado con la gente que los eligió en el pasado proceso, no esperen buena respuesta de la ciudadanía, porque lo que se siembra es lo que se cosecha.
Hizo hincapié en la sociedad sí tiene memoria y se verá reflejada en las urnas; “hoy la sociedad es más exigente, pero requiere de formación y de orientación; la población ha aprendido que primero hay que ver, y luego razonar y actuar, es decir, tomar decisiones previa reflexión”.
Quienes quieran seguir en el puesto o los nuevos aspirantes, deben saber lo que le duele a la sociedad y ofrecer reales alternativas de solución.
Igualmente, consideró que los prospectos a candidatos, deben medir sus aptitudes para que no cambien actitudes y deben tener la honestidad suficiente para saber si pueden con el puesto al que espiran, y en su caso, si han hecho los méritos suficientes, para continuar en sus funciones, es decir, si son aptos para la reelección.
“Quienes no volvieron a sus distritos o quienes no se acercaron a la gente, ni esperen el voto de las mayorías”.
Asimismo, indicó que debe frenarse la improvisación, pues quienes aspiren al desempeño de un cargo, deben tener la preparación necesaria para ejercerlo, ya que la curva de aprendizaje tiene alto costo para el erario, esto es, a las aportaciones de los contribuyentes.
“En el Congreso, hay quienes han repetido varias veces y no por votación, sino por asignación (plurinominales), pero no han dejado huella, no han respondido a las expectativas de la población”.
Finalmente, dijo que no es suficiente conocer la plataforma de trabajo de quienes vayan a contender, sino conocerlos, saber qué han hecho a lo largo de su vida, y si han actuado en valores; ello es fundamental para darse una idea del desempeño que tendrán una vez en el cargo.

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