Al señalar que la cobertura en educación media superior se encuentra a un 85% con una población de seis millones de estudiantes, Silvia Ortega Salazar, subsecretaria de Educación Media Superior, aseveró que la SEP se encuentra lista para acometer el desafío de la obligatoriedad a partir del ciclo 2021-2022, sin embargo el reto se halla en la retención de los jóvenes.
Por ello, el gran desafío consiste en ofrecer educación diversa, atractiva, enriquecedora e inspiradora para los jóvenes mayores de 15 años; con ello se garantizaría la retención. “Es necesario avanzar en una revolución pedagógica y que se cuente con un modelo educativo más libre, más flexible y adaptable a las condiciones de los jóvenes y los maestros”, enfatizó.
Ortega Salazar detalló que se necesita una inversión importante en la actualización de los equipos, laboratorios y simuladores con los cuales trabajan los estudiantes para que potencialicen su formación. “Hoy en día, la inversión del PIB por estudiante es baja en comparación a otros países de la OCDE (…) Se necesitan cuando menos 3 puntos porcentuales del PIB para avanzar”, subrayó.
En los diez últimos años, se logró incrementar la matrícula en más de un millón de estudiantes, por lo que la tasa bruta de cobertura se encuentra a 85%. Es un dato elevado si se observan las cifras de América Latina y el Caribe, pero bajo en comparación de Uruguay, Argentina y Chile. “En México apenas en el 2012 se planteó la meta de llegar a la universalización de la educación media superior y las tasas indican que se llegará sin contratiempos, pero el problema no será cobertura, sino la retención de los estudiantes”, concluyó.