El abasto irregular de gasolina en Aguascalientes lleva hasta tres semanas en algunas estaciones de servicio, puntualizó el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, Roberto Díaz Ruiz.
Sin embargo, no hay indicios de gestión ante Pemex para regularizar la distribución en la entidad y la apuesta es a que la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, vuelva a trabajar tras los daños sufridos por incendio e inundación hace algunas semanas, agregó.
El llamado en tanto eso sucede, es para que la población no incurra en compras de pánico, pues entonces sí se generaría una escasez como la de hace dos años, cuando el que acostumbraba cargar 20 litros llenaba el tanque y cargaba tambos y porrones adicionales.
“Eso además de agudizar la distribución irregular del combustible, representa un grave riesgo, pues almacenar en casa litros de gasolina por lo que se ofrezca significa tener una bomba de tiempo en casa”, advirtió.
En ese sentido, dijo que para el sector del autotransporte de carga han sido graves los efectos de la eventual escasez, pues el diésel ha sido difícil de conseguir desde hace dos semanas, de tal forma que antes de comprometer un traslado, se llenan los tanques.
“Esto previendo la falta de combustible, pues en ese caso es preferible no embarcar al cliente con un servicio que no se le va a poder prestar; afortunadamente a vehículos de empresas en Canacar no les ha sucedido, pero el riesgo es grande”.
Indicó que lo que sí ha ocurrido es que cuando no hay en la estación acostumbrada, en la más cercana o donde se tiene crédito, hay que buscar dónde sí hay y eso modifica los esquemas de compra, pues se obliga al efectivo y se arriesga a conductores enviándolos con cantidades importantes de dinero a surtir el diésel.
Díaz Ruiz expuso que considerando que el 50% de las gasolinas se importan, la escasez no se atribuye exclusivamente a la inactividad de gran parte de la refinería, como tampoco a los distribuidores que de ninguna manera pueden ocultar un combustible que dan a 17 pesos el litro, para venderlo días después al mismo precio.
Lo que se advierte entonces es que pueda haber algún problema en la distribución ya sea por parte de Pemex o bien de su sindicato, y entonces se esperaría la intervención del Ejecutivo estatal, como ocurrió hace dos años, ante la paraestatal a fin de presionar para solucionar esta situación.