Froylán López López, integrante de la Sociedad Mexicana de Oncología, afirmó que si bien comer carne roja no implica de manera automática que una persona va a padecer cáncer, sí hay registros en los cuales se indica que una dieta alta carnes rojas y baja en fibra, conlleva un mayor riesgo de desarrollar cáncer de colon.
Comentó que esto es real, pues tiene su sustento científico en un estudio que fue avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo, es difícil inferir en qué proporción una dieta incide en contraer este tipo de enfermedad, ya que son numerosas las variables que intervienen.
Froylán López apuntó que un ejemplo son los alimentos ahumados o con una alta carga de conservadores, pues hay registros que refieren que el abuso en su consumo implica un mayor riesgo de cáncer gástrico; “por eso la población asiática tiene un mayor riesgo de padecerlo por su alimentación, pero también existen otros factores, como la obesidad, el alcoholismo, el tabaquismo y la exposición a humo de leña”.
Subrayó que por ello, se le recomienda a la población llevar una alimentación más balanceada y equilibrada, pues si bien las carnes le confieren al organismo cierto valor nutricional que no se puede quitar por completo de la dieta, la proteína animal se debe juntar con otro tipo de alimentos.
Para finalizar, el integrante de la Sociedad Mexicana de Oncología detalló que en Aguascalientes se consume mucha carne roja, por ello se recomienda ingerirla menos de tres veces a la semana, disminuir también los embutidos y enlatados, y en cambio aumentar las proporciones de fibra, que se encuentran en la fruta y en la verdura, así como tomar mucha agua.