Afectaciones por plagas, apertura indiscriminada de caminos, atomización de la propiedad de la tierra, sobrepastoreo e incendios forestales, son algunas de las problemáticas que aquejan a la Sierra Fría en Aguascalientes, así lo señaló el integrante del Colegio de Biólogos de Aguascalientes, Luis Fernando Reynoso Martínez.

En entrevista con El Heraldo tras la realización del Coloquio sobre la Problemática Ambiental de la Sierra Fría en el estado, que tuvo lugar en las instalaciones del CIDE, el también ex presidente de dicho Colegio resaltó la importancia de concientizar a la sociedad en general del cuidado de la Sierra Fría por ser el principal patrimonio natural que tienen sus habitantes y por los distintos servicios ambientales que brinda, entre los que destacan el oxígeno, la captación que genera de agua pluvial, la cual va a la cuenca del Distrito de Riego 01 que alimenta la Presa Plutarco Elías Calles, El Jocoqui y la 50 Aniversario, misma que se infiltra y alimenta los demás acuíferos.

Sin embargo, dijo que a últimas fechas la Sierra Fría vive diversas problemáticas tales como la atomización de la tierra donde los terrenos cada vez son más pequeños, con impactos fuertes en la construcción de cabañas, casas de campo, de áreas recreativas, la apertura indiscriminada de caminos que implica el desmonte de árboles, aunado a la afectación por plagas.

“Otro problema muy grave tiene que ver con el sobrepastoreo por parte de la gente que lleva su ganado, donde las vacas acaban con ciertas plantas que compactan los suelos, lo que afecta la germinación natural de las semillas y genera alteraciones al escurrimiento del agua; además de los incendios forestales que se dan sobre todo en temporada de Semana Santa cuando la gente acude a acampar, hacen fogatas pero no las apagan debidamente, generando un impacto en la estructura natural del bosque”.

Por lo anterior, Reynoso Martínez urgió la necesidad de que las autoridades y la sociedad en su conjunto se involucren más en el cuidado de esta área natural protegida con acciones contundentes, como en el caso de la Procuraduría Agraria de estar al pendiente de las áreas comunales de los ejidos para que no se atomicen, sino que se mantengan los sitios comunes en superficies grandes, mientras que en la flora y fauna se debe evitar la cacería furtiva y la no introducción de especies exóticas que puedan afectar el entorno nativo, entre otras acciones.