José Luis Adriano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Sus tatarabuelos podrían ser supercomputadoras como la ENIAC de la Universidad de Pensilvania en 1945 o el centro del control de la NASA en 1962, antes de encontrar su utilidad para las empresas de internet desde la década de 1990. Pero ahora, los centros de datos del futuro podrían no ser habitaciones llenas de computadoras, sino estructuras bajo el mar.
«Todo comenzó en 2013 con un artículo científico que llamó la atención de directivos de la empresa. Describía un centro de datos submarino, alimentado por energía renovable del océano», dijo desde Seattle Ben Cutler, director de Proyecto Natick.
Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, hasta el 58 por ciento del consumo eléctrico de los centros de datos se gasta en enfriamiento, ventilación, refrigeración e iluminación.
Dirigido por Microsoft, la intención de Proyecto Natick es instalar servidores bajo las aguas frías del mar para enfriarse naturalmente y tampoco gastar en iluminación, pues son cápsulas selladas sin personal humano.
«El despliegue de servidores bajo el agua ofrece rápido acceso a enfriamiento en un ambiente controlado, y tiene el potencial de ser alimentado por energías renovables de fuentes locales», explicó Cutler.
Desde julio pasado, el Proyecto Natick mantiene en el norte de Escocia un servidor submarino que es actualmente utilizado por 18 grupos dentro de Microsoft. Y, aunque todavía no hay planes concretos para comenzar a comercializarlo a empresas, la visión de la compañía es que este tipo de servidores lleguen a paliar retos que vendrán con temas como el 5G.
«La visión de operar servidores contenidos bajo el mar cerca de centros altamente poblados se anticipa a un futuro altamente interactivo que requerirá recursos de datos localizados cerca de donde estén los usuarios para servir nuevas aplicaciones como realidad virtual mixta, Internet de las Cosas o tecnología 5G», dijo Cuttler.
Según el directivo, el proyecto tiene un impacto prácticamente imperceptible en la temperatura de los mares y los servidores pueden operar cinco años sin mantenimiento. Sin embargo, uno de los temas que podría retrasar su despliegue masivo son las distintas regulaciones sobre el uso marino en el mundo.

El proyecto
El centro de datos que Microsoft mantiene sumergido desde julio pasado en Escocia es resultado de varios años de investigación y desarrollo dentro de la empresa.

Fase 1
Febrero 2013: Sean James, un empleado de Microsoft que había trabajado en un submarino de la armada estadounidense, propuso la idea de computadoras y centros de datos bajo el agua.
Agosto 2015: el servidor ‘Leona Philpot’ es sumergido en las costas de California para probar el proyecto.

Fase 2
Septiembre de 2015: Microsoft propone un proyecto a mayor escala y que opere con energía renovable.
Julio de 2018: la cápsula Northern Isles es sumergida y puesta en operaciones a 35.6 metros bajo el mar de las Islas Orcadas, en Escocia.

La cápsula
12.2 metros de largo
2.8 metros de diámetro
240 KW de energía consume, generada por viento, sol y olas

Contiene
12 racks
27.6 petabytes de memoria
5 millones de películas cabrían en su almacenamiento

Dentro del servidor
-Nitrógeno
-1 atmósfera de presión

Proyecto Natick
90 días tomaría en desplegarse desde cero
5 años duración de las operaciones sin recibir mantenimiento