Por FRANCISCO VARGAS M.

En lo que fue la Decimoquinta corrida y última de la Temporada Grande Internacional 2018-2019 de la Monumental Plaza México, se puso en disputa el trofeo la “Oreja de Oro”, mismo que se adjudicó el diestro tlaxcalteca Sergio Flores, quien cortó una oreja, al igual que el matador aguascalentense Arturo Saldívar.
En este festejo que de manera coordinada llevó a cabo la empresa “TauroPlaza México” con la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, se rindió un homenaje en recuerdo al gran torero-charro Mariano Ramos, mismo que consistió con la develación de un busto hecho en bronce, donado por Carlos Estrada. Atestiguó la develación su viuda, la señora Diana Morales, el hermano del homenajeado, charros de diferentes agrupaciones, y los matadores Francisco Dóddoli y Juan Luis Silis, representante ejecutivo y tesorero respectivamente de la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares.
Ante regular entrada y clima fresco, saltaron a la arena cuatro toros de la ganadería de Arturo Gilio (Encaste Parladé), siendo el primero de ellos devuelto por lesionarse la columna y otro de regalo, destacando sobre todo el tercero, que por su calidad y bravura fue premiado con el arrastre lento. Así mismo se jugaron cuatro de la dehesa de Cieneguilla, y uno de la ganadería de San Mateo, que hizo octavo, siendo obsequio, que tuvo calidad por lo que recibió arrastre lento.

ARTURO SALDÍVAR (Nazareno y Oro)
Al ser el primer espada y director de lidia, fue el encargado de pasaportar al primero de la tarde “Ahijado” que se lesionó y no regresó a los corrales.
Su primero “Buen Amigo”, número 5, con 484 kilos, de Arturo Gilio, quitó de manera ajustada por gaoneras. Con muleta ante un toro bravo con transmisión realizó una faena por ambos lados de firmeza de buen contenido, en la cual templó y mandó, toreando de manera artística en redondo, trasteo que rubricó de estocada para ser premiado con una oreja.
A “Melendroso”, número 55, con 562 kilos de Cieneguilla, abrevió con capa, mientras que con muleta con un astado muy indefinido en sus embestidas y carente de raza, le plantó cara haciendo un trasteo con enorme disposición, logrando sus mejores momentos al torear por naturales. Concluyó de dos pinchazos hondos y varios golpes de descabello sufriendo un susto al encunarlo el toro sin consecuencias. Dos avisos retirándose entre pitos.
Regaló uno que hizo séptimo, de la ganadería de Arturo Gilio, al que saludó con dos largas cambiadas cerrado en tablas con rodillas en tierra. Una vez que tomó muleta, estuvo voluntarioso sin tener mucha tela donde cortar. Otra vez errático con el acero, retirándose en silencio.

SERGIO FLORES (Obispo y Oro)
Con “Cumplido” numero 132, 502 kilos de Cieneguilla, se lució a la verónica por ambos lados cerrando con media torera. Con sarga ante un astado corto de embestidas, realizó un trasteo entendido, mostrando técnica y gran oficio, sacando pases de buen contenido. Estocada entendida efectiva, siendo reconfortado con calurosa ovación que agradeció en el tercio.
Con su segundo “Compadre”, número 16 con 522 kilos de Arturo Gilio, bregó con torería cerrando con media pinturera. En el segundo tercio se lució el subalterno de pie Gustavo Campos, por lo que se desmonteró. De manera vibrante, Flores inició su faena de muleta con pases cambiados por la espalda en los medios, continuando con una faena de contenido artístico en la cual se recreó en cada pase, intercalando adornos como afarolados y desdén, aprovechando en todo momento la nobleza y bravura del buen toro. Pinchazo y estocada trasera para un aviso. Petición de oreja que le fue concedida, siendo premiado los restos del bravo toro con el arrastre lento.

MICHELITO LAGRAVÉRE (Grana y Plata)
“Ahijado”, número 39, con 493 kilos, lo recibió con verónicas y chicuelinas, lamentablemente el toro que prometía, se lesionó la columna al momento de ir al caballo. Al no querer regresar a los corrales y para abreviar los tiempos, Saldívar fue el encargado de pasaportarlo.
En su lugar salió “Vencedor”, número 31, con 516, kilos de Cieneguilla, con el que confirmó la alternativa, mismo que tuvo poca fuerza estando el confirmante con gran voluntad, robándole meritorios pases a base de llevar la muleta a media altura. Tres pinchazos, golpes de descabello para silencio y un aviso.
Con “Venadito”, número 152 con 521 kilos de Cieneguilla, lo recibió con una larga cambiada cerrado en tablas; mientras que con sarga realizó una labor donde mostró buen oficio y entrega. Nuevamente errático con la espada retirándose en silencio.
En el de regalo “Don Paco”, de la ganadería de San Mateo, estuvo lucido en su quite por chicuelinas. En lo que se refiere con muleta logró una faena básicamente derechista en la cual derrochó mucha actitud, entusiasmo, entrega y valor. Otra vez mal con el acero para división, mientras que a los despojos del buen toro se le dieron el arrastre lento.
Al final se le entregó la Oreja de Oro en disputa al matador Sergio Flores, llegando a su fin esta maratónica corrida y la misma Temporada Grande Internacional 2018-2019. (pacovargas_@hotmail.com )