El asesinato del empresario Óscar Navarro es un hecho que debe alertar a todas las autoridades que participan en el Sistema de Seguridad Pública de Aguascalientes, sostuvo el fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, al referir que en 40 días del año ya son diez los homicidios dolosos que se cuentan para 2019.
En entrevista, destacó que en las primeras horas de la investigación cuya responsabilidad recae en la Fiscalía, se evidencia una puntual planeación del hecho ocurrido en forma directa y sin titubeos, a las puertas de la casa de la víctima, quien recibió proyectiles calibre 40, que le causaron once heridas en el tórax.
“También, deja en claro la falta de vigilancia preventiva por parte de las policías ya que no se advierte la presencia de una sola unidad al momento del suceso ni mucho después de éstos, hasta que se reportaron los hechos”, agregó.
En ese sentido, destacó que ubicado en el centro citadino, el Barrio de Guadalupe representa un área tranquila, “donde no debería haber ocurrido esto”, sobre todo porque no hay duda de que alguien merodeó, lo ubicó, lo estudió y fue directamente por él.
Figueroa Ortega resaltó que el personal policiaco debe cubrir esa zona, como todas las calles de la ciudad y la situación generada por la agresión al empresario es “evidentemente de falta de vigilancia, pues pasan los minutos y no se ve que llegue una sola patrulla”.
Asimismo, consideró que eso explica por qué el agresor actuó con tanta seguridad, sin confusión de la persona, con la firmeza de alguien con experiencia en el manejo de armas y sobre todo en función de la falta de vigilancia en las calles; “una situación que hay que replantear”.
Al respecto, destacó que las investigaciones del Ministerio Público cubrirán con puntualidad todas las líneas de investigación, donde la principal se inclina hacia una venganza, descartando que haya al momento elementos que señalen hechos referidos por la opinión pública, como el tema de narcomenudeo.
Además, puntualizó que el “caso se investigará independientemente de los comentarios buenos o malos que haya respecto de la víctima, pues se privó a una persona y eso se tiene que esclarecer”.
Finalmente, detalló que los primeros datos tras la declaratoria de su muerte en el hospital privado al que fue llevado a recibir atención médica, son la identificación de once heridas por disparos recibidos a quemarropa, quizá a unos 30 centímetros, de calibre 40, y por lo tanto mortales.