El creciente número de empresas de seguridad privada -ya suman 91-, pone en evidencia que los cuerpos de seguridad pública no responden a las expectativas de la población, y es fundamental que sean reguladas por la autoridad y que quienes contratan estos servicios para sus hogares o empresas, tengan la certeza de que están en buenas manos, señaló la diputada Elsa Amabel Landín Olivares.

Es fundamental que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, revise las plantillas del personal, y que haya constancia de que los trabajadores son capacitados para sus labores, y no sólo en el manejo de armas y otras técnicas, sino hasta en primeros auxilios.

Se debe garantizar a la población usuaria, que el personal no tiene antecedentes penales, que cubren el perfil para el trabajo que desempeñan, reiteró.

Ante las quejas en el sentido de que la mayoría de las empresas sólo ofrecen servicio de monitoreo y mantenimiento de lunes a viernes y en caso de que alguna zona presente falla, los interesados deben esperar hasta el lunes próximo, cuando este tipo de empresas deben dar servicio las 24 horas, los 365 días del año, con el personal de guardia que haga falta, porque no se dedican a vender pan o chicles.

Y en su caso, aclararle al cliente, antes de de la contratación, que no ofrecen mantenimiento los fines de semana ni días festivos, entonces el interesado estará en condiciones de buscar otra opción que más le satisfaga.

Lo que no se vale es que engañen a la persona, ofreciéndole un servicio completo, de calidad y en la práctica, tenga sus limitantes; ya que se trata de un servicio entre particulares, es importante que el contratante exija por escrito, los servicios que se incluyen, pero en forma detallada, para evitar posteriores desengaños.

Es evidente que la inseguridad va en aumento, fundamentalmente los robos a casas habitación, a comercios y de vehículos, razón por la cual la gente busca protección adicional.

De acuerdo al último reporte del INEGI, de junio pasado, en Aguascalientes, el 60% de la población, mayor de 18 años, se siente insegura en el medio donde habita.