Salvador Rodríguez López

A un año de la administración estatal, que este uno de diciembre se cumple, hay avances en algunos rubros y exigencias en otros, por lo que es el momento de que el gobernador Martín Orozco Sandoval haga un análisis de cada una de las dependencias para determinar en dónde hace falta consolidar o acrecentar el trabajo y así vayan todas a un mismo ritmo.
Doce meses son más que suficientes para concretar la labor que han desempeñado los colaboradores, que en varios casos al asumir el cargo conocieron los entretelones de la función pública y por ende ya superaron la curva del noviciado y de aquellos que con más tiempo en el medio oficial son más obligados a rendir buenas cuentas.
A grandes rasgos puede decirse que existe gobernabilidad, programas y esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los habitantes en general, que hay asentamientos de nuevas empresas y mayor empleo, también empieza a fluir el apoyo al sector agropecuario y que la obra pública crece conforme se reciben los recursos federales y se mezclan con los estatales.
Son de las cuestiones positivas que no se pueden negar, como tampoco es posible dejar de lado que en seguridad pública hay una enorme deuda, que no ha estado a la altura de una entidad que pretende ser ejemplo de confianza, aunado al crecimiento de la drogadicción que ya afecta a niños de diez y once años, como tampoco es factible olvidar el mal servicio del transporte urbano.
No todo es blanco pero tampoco es negro, depende del ángulo con que se mire y del lugar que cada quien ocupe, pero no es con alabanzas y requiebros o enterrar los problemas, ni atacar con acritud y rigor como se vivirá mejor. Es importante reconocer lo que se ha hecho y exigir acciones y respuestas donde hace falta más dinamismo.
La sociedad quiere crecer y desarrollarse en un ambiente de paz, de concordia, en el que todos contribuyan a esa evolución y la mejor manera de lograrlo es que la autoridad cumpla con sus obligaciones, que esté alerta a las necesidades que hay y busque la forma de resolverlas.
Un punto que requiere del interés gubernamental es buscar acuerdos con las empresas nacionales y extranjeras para que mejoren los ingresos de sus trabajadores, porque en las actuales condiciones lo único que genera es frustración y apatía en sus labores y alejamiento por alcanzar una mejor preparación. Es algo que a la larga perjudica a las propias firmas ya que la inversión que hicieron para preparar a sus cuadros son aprovechados por otras que les ofrecen mejor paga, por lo que desde el primer día tienen empleados altamente calificados.
Se tiene que insistir en elevar la seguridad y aceptar que como “slogan” o gancho para atraer capitales no es el mejor camino, al quedar demostrado en los hechos lo contrario de lo que se ofrece, de ahí que debe haber una reducción real, efectiva, que el pueblo perciba que puede transitar a pie o en vehículo sin temor a sufrir alguna agresión, o que su hogar o negocio estén a salvo de ser asaltado.
Aunque la seguridad es un elemento intangible, cuando la hay se percibe en el quehacer diario, lo que además de ser un derecho social es posible proporcionarla con tener corporaciones policíacas debidamente capacitadas y que sepan lo que significan y del papel que representan en el día a día del pueblo.
Una vez que se consumió el primer año de esta administración, quedan 60 meses para dejar huella, más que suficientes para fijar las condiciones que permitan dejar un recuerdo entre los ciudadanos. Otras administraciones tuvieron programas “ancla”, es decir, a los que se les dio mayor atención por tener un horizonte muy amplio y que al ser transexenales serían de mayor provecho colectivo, por lo que es tiempo de conocer cuál es el que heredará el orozquismo.

PRECAMPAÑAS

Los primeros trece días de este mes será de enorme tirantez y nerviosismo en los partidos políticos, al quedar definidas las precandidaturas a senadores, diputados federales y diputados locales, por lo que de manera paralela habrá renuncias a cargos públicos y solicitud de licencia en quienes ocupen un puesto de elección popular.
Es el tradicional movimiento de piezas, algunas ya “cantadas” y otras con un halo de sorpresa, pero es algo inevitable en el mundillo político, donde unos van por una ilusión, otros reciben la oportunidad de su vida (al ocupar una vacante) y los más pasará un tiempo para que se repongan del entripado
El día 14 arrancan las precampañas de todos aquellos que cumplieron con los requisitos exigidos por su partido, en espera de convencer a sus correligionarios de que son los idóneos para enarbolar la bandera respectiva, o serán tiempo de espera donde se registró sólo una fórmula, en este caso es común que son dos o tres las que participan con lo que pueden hacer labor de proselitismo, de lo contrario, cuando hay una se pierden esas semanas de estar en el interés del aparador electoral.
Estas dos semanas serán de mucho ajetreo en cada sede, principalmente en la nacional, que pese a todo lo que se diga mantienen el centralismo de las decisiones, por consiguiente habrá viajes constantes a la capital en espera de que sus “conexiones” les den el “empujoncito” que necesitan para alcanzar el grado. Nada fácil es la tarea ya que varios se creen con el derecho de estar en las boletas, lo cual está reservado para unos pocos.
Una cuestión que no se ha logrado es que los precandidatos salgan de un proceso democrático, ya que los militantes son los últimos en enterarse que ya hay aspirantes, no obstante que en su nombre harán las campañas y de ganar serán sus representantes ante el Poder Legislativo.
Lo anterior es fácilmente comprobable, a partir que con antelación se filtran nombres y posiciones, lo que va sensibilizando a los ciudadanos para que acepten lo que ya definieron los dirigentes y cuando surge algún insurrecto, que exige abrir el procedimiento, podrá inscribirse pero encontrará un camino sembrado de abrojos que terminará por reconocer que no debió ponerse con la maquinaria partidista.
El comienzo de las precampañas, el 14 de diciembre, coincidirá con las fiestas navideñas y las vacaciones en escuelas y empresas, por lo que los interesados en captar el voto partidario tendrán un campo más amplio para promoverse, ya que con el pretexto de las famosas “gozadas” reunirán a un mayor número de seguidores, que a su vez se convertirán en multiplicadores para la atención global.
Por lo descrito habrá que estar preparados para escuchar o leer toda clase de promesas y compromisos, que las más no se cumplirán, pero es la tradición y así ha sido la agudeza electoral.

COMPROMISO ENGAÑOSO

Al igual que en los Cuentos de Navidad del inglés Charles Dickens, las últimas semanas del año se aparecen los líderes obreros de Aguascalientes para anunciar que exigirán un incremento salarial entre 12 y 15% y extraen del viejo arcón el argumento que el poder adquisitivo de la clase trabajadora ha caído entre 70 y 80% en los últimos 25 años, por lo que existen razones más que suficientes para presentar esa demanda, sin embargo a la hora de firmar los contratos colectivos aceptan el 3 o 4% y muy pocos alcanzan el 5%, justificándose que no pueden poner en riesgo la planta productiva y por eso se accedió a la propuesta patronal. Rancio jarabe de pico.

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