En México el sector privado ha quedado a deber en materia de investigación, innovación y desarrollo de patentes, señaló el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Francisco Avelar González.
Comentó que se les han ofrecido exenciones de impuestos, entregado apoyos líquidos con menos requisitos de los que exigen a los investigadores independientes o institucionales, se les han pagado doctores para que hagan estancias de uno a dos años en las empresas y los han desaprovechado porque los tienen para ver qué se ofrece en la oficina”, agregó.
“En síntesis, su aportación es mínima en materia de innovación para el desarrollo, con el contraste de empresas transnacionales donde una sola industria asentada aquí ha generado más patentes que todo el esfuerzo nacional de un año, y eso que somos la economía 14 del mundo”.
En entrevista, el rector de la UAA recordó que el sector público está limitado para hacer esa tarea, pues su función es más bien en la orientación de políticas a nivel nacional para favorecer, fomentar y financiar el desarrollo de patentes.
Las universidades, por su parte, han visto crecer la competencia por los recursos disponibles para ello, de tal manera también se topan con serias limitaciones para ejercer la actividad.
Pese a ello, indicó que los esfuerzos son importantes y en ese sentido la UAA mantiene cada año en desarrollo un promedio de 250 proyectos de investigación vigentes que involucran a profesionales de diferentes áreas que responden a las convocatorias nacionales.
“Además, son apoyados con un poco más del 10% del presupuesto operativo de la Universidad, que representa un esfuerzo importante de la institución para impulsar la investigación con producto e impacto en la vida social del estado y su contribución al país”.
En ese contexto, Avelar González recordó que en todos los países desarrollados, que son líderes en el desarrollo de patentes y de innovación, hasta el 70% de la inversión en investigación la hace el sector privado, no el público.
Finalmente, dijo que falta mucho para impulsar el desarrollo económico a través de la investigación, de tal forma que el nicho de oportunidad es amplísimo para comprar, acceder a la tecnología de punta y desarrollar a partir de esa tecnología nuevas herramientas que superen lo vigente.