En esta Semana de la Unidad de los Cristianos, se propicia el acercamiento y oración con otras iglesias o sectas, como los Protestantes, que profesan la fe en Jesucristo, a diferencia de los Testigos de Jehová y Mormones, cuyos principios son diferentes. El vicario general de la Diócesis, Javier Muñoz Cruz, destacó que las sectas no representan una competencia para la Iglesia Católica, sino un desafío; “en forma respetuosa buscamos las cosas que nos unen”, repuso.
Reconoció que hay agrupaciones que quieren comprar conciencias, dando dinero o productos en especie, aprovechándose de la necesidad de la gente; “los católicos que dejan su Iglesia, en su mayoría regresan, al darse cuenta que la novedad no es lo que buscan; otros logran adaptarse y unos más se pierden, se hacen ateos”, expresó el sacerdote.
“El reto de la Iglesia Católica es llevar el Evangelio a todos los rincones, para ganar seguidores en vez de perderlos; hay que ir en busca de la gente y no esperar que ésta se acerque”, expuso.
LA CANDELARIA. En relación al próximo 2 de febrero, Día de la Candelaria, que es cuando se bendicen las candelas -las velas- y se presentan los niños a la Iglesia; socialmente se acostumbra celebrar esta fiesta en algunas regiones de México con los tamales.
Al retomar el tema de las peregrinaciones, dejó en claro que no se trata de un paseo, sino ir a los lugares sagrados con fe y devoción: “no debe perderse el sentido de la oración, el sacrificio y la entrega”.
“Esta semana es en la que se suman más peregrinos para visitar a la Virgen de San Juan, de ahí la importancia de que las autoridades brinden la seguridad que se requiere”.
Para finalizar, Muñoz Cruz comentó que hay quienes ofrecieron la manda y ya no pueden cumplirla; en tal caso, tienen la opción de “catafixiar” esa deuda moral por algo verdaderamente importante, algo que cueste, como cambiar el estilo de vida, ser mejores padres, mejores hijos, mejores estudiantes, mejores trabajadores; hacer sacrificios que tengan signos de conversión.