Ante el crecimiento poblacional en un mayor número de ciudades de México, las nuevas tecnologías y la creatividad buscan nuevas soluciones como las llamadas aplicaciones o apps de economía colaborativa o compartida, las cuales proponen intercambiar o compartir bienes, productos y servicios en lugar de poseerlos, destacó el subdelegado de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez.
“Esto es posible gracias a las redes sociales, smartphones y el Internet. Hoy existen algunas apps y hay que conocer lo que significarán en las finanzas de cada persona que decidan usarlas”, apuntó.
En 2014, la consultora Price Waterhouse Cooper (PWC) preveía que en el 2025 el consumo colaborativo alcanzaría los 335 mil millones de dólares, sin embargo, esas proyecciones se actualizan al alza.
La Ciudad de México es una de las metrópolis con mayor sobrepoblación de automóviles particulares, por ello, la economía colaborativa ha puesto manos a la obra para ofrecer una amplia gama de opciones en cuanto al transporte compartido.
Las apps de vehículos compartidos hacen posible que las personas que quieran desplazarse al mismo lugar y en el mismo momento, puedan organizarse para viajar juntos, de esta forma aminoran los costos de gasolina, casetas, y reducen la contaminación ambiental generada por cada usuario. Ejemplo de estas aplicaciones son: Blablacar, Uber, Taxify, etc.
Hoy en día, las personas pueden rentar un espacio ya sea para vacacionar, vivir y/o trabajar, a un precio mucho menor si deciden compartir los espacios comunes. Ejemplo de estos modelos serían los lugares de coliving y coworking.
Según la UNAM, las rentas compartidas van en aumento en la Ciudad de México, 65% de las personas lo hace para reducir costos, por cercanía a su trabajo o escuela y tener un mejor nivel de vida.
Desde un vestido, un juguete o hasta el vehículo, son productos que se pueden poner a la venta e inclusive son objetos que sirven de intercambio o trueque. La Asociación de Internet MX ubica a las compras en línea como una de las principales actividades en Internet, con un aumento del 10% respecto al 2017.
Por último, el financiamiento es otro de los sectores más importantes dentro de la economía compartida. Con el auge de las finanzas tecnológicas (fintech) se ha abierto el mercado de los préstamos económicos entre personas (crowdfunding).