Se manifiesta la CROM a favor de que CAASA deje de prestar el servicio de agua potable. Tras respaldar la decisión de la alcaldesa Tere Jiménez, su dirigente, Jesús Enrique Ramírez Pérez, se pronunció por una solución definitiva al problema y que los usuarios, sobre todo los que menos recursos tienen, reciban un servicio de calidad a precios justos.
En su opinión, la presidenta municipal hizo lo correcto al rechazar la pretensión de CAASA de quedarse por varios años más, al cerrarle la puerta y eso la gente se lo reconoce. Ramírez Pérez recordó que el tema de los abusos de la concesionaria ha sido una de las principales demandas de la CROM en los últimos años.
Sin embargo, comentó que sería saludable para el propio proceso de liquidación de la empresa, que se mantuviera muy aparte del tema político, para que se pueda llegar pronto a una solución de fondo como se ha planteado.
“Ahora se trata de una promesa de campaña cumplida. Tere dijo que CAASA se iba y ya lo anunció, ahora falta ver que efectivamente esta empresa ya no prestará el servicio de agua más tiempo que el que le corresponde, esto es, cinco años más. Sin embargo, el primer paso ya se dio y eso es lo que se puede destacar”.
Finalmente, indicó que para los trabajadores este anuncio es muy bueno y positivo, porque les abre una esperanza de que el agua dejará de ser un tema de preocupación económica.
Sin embargo, destacó que aún falta conocer los detalles sobre qué empresa se hará cargo del servicio en lugar de CAASA, cuánto tiempo más estará la actual concesionaria, así como saber si en estos cinco años que le faltan al actual título de concesión, la empresa no decide descuidar el servicio, que derive en una afectación deliberada de CAASA en contra de los ciudadanos ante el anuncio de que no le van a prolongar la concesión.