CDMX.- Delante de una gran pantalla gigante, y ante 10 mil personas frenéticas y desquiciadas sólo por su simple presencia, Enrique Iglesias conquistó, sedujo, enamoró.
De «I’m a Freak» y «Heartbeat» a «Bailamos», el español, de 44 años, le puso toda la energía y ritmo a la noche del viernes en el Auditorio Nacional. Fue lleno total, reportaron los organizadores. Fue una noche inolvidable para sus fans.
«Venir a Ciudad de México es venir a mi casa, al lugar que amo y me ama», expresó casi al inicio del show.
Con siete músicos y una corista, con apoyo de voz en algunas canciones y sin cantar en ocasiones, la estrella de la música latina encapsuló su espectáculo vistiéndolo con rayos láser, imágenes multicolor y contoneos, movimientos sensuales y pasos de baile que lo llevaron a tirarse al piso o dejarse tocar por la concurrencia.
De hecho, muchos de los que llenaron la sección preferente se pudieron mover hacia el escenario o la pasarela para captarlo en video, transmitirlo en vivo en redes sociales o tomarse selfies, a diferencia de otros conciertos, donde no está permitido moverse del asiento.
Cuando interpretó un momento acústico, con «El Perdedor», «Takin’ Back My Love» y «Loco», comentó un pasaje de su vida personal que enterneció a sus seguidores.
«Llevo 17 años con mi novia y ya van dos o tres ocasiones que me dice ‘no más, ya no quiero más’. Y yo no sé cómo pedir perdón, entonces, sé escribir y hago canciones, por eso le canto», comentó cuando interpretó la pieza que originalmente grabó con India Martínez y que en el show lo hizo con una de sus coristas. Se mostró muy conmovido.
Pirotecnia en grande, como una cascada de luces, columnas de fuego y serpentinas luminosas, acompañaron los movimientos del hijo de Julio Iglesias cuando cantó «Be with You», «Escape» y «Tonight (I’m Lovin’ You)».
«Como todos ustedes saben, todo empezó aquí, y no porque yo esté aquí ahora, pero soy mexicano», externó casi al final del espectáculo, de poco menos de dos horas, y en algún momento tomó una Bandera que le lanzaron desde las butacas y la ondeó con fuerza.
Y dejó que los espectadores le hicieran segunda en el micrófono con «Hero» y «El Perdón».
Ya con «Bailando», en el estribillo de «con tu física y tu química», no hubo nadie que no la cantara. La interrumpió dos veces e hizo que la repitieran. Y se despidió con «I Like It». (Juan Carlos García/Agencia Reforma)