EL UNIVERSAL.- La tensión que existe al interior de los Patriots, podría hundir al equipo. Un reporte de ESPN señala que la relación entre el quarterback Tom Brady y el entrenador Bill Belichick está fracturada, al punto que la actual campaña podría ser la última en la que trabajen juntos.
Entre los desacuerdos que provocaron la ruptura entre el binomio más ganador en la historia de la NFL, se encuentra la influencia del preparador físico de Brady, Alex Guerrero en el resto del equipo, así como el cambio del pasador suplente, Gimmy Garoppolo, quien exigió el dueño Robert Kraft.
En un movimiento que los expertos calificaron de ilógico, los Pats enviaron a Garoppolo a los 49ers por una selección de segunda ronda. ESPN apunta que el “regalo” de Belichick a San Francisco fue como represalia por el movimiento que ordenó Kraft para proteger a Brady, quien quiere jugar por lo menos cinco años más.
Belichick no quería cambiar a Garoppolo, pero las negociaciones se tornaron difíciles, ya que Brady y Garoppolo comparten el mismo agente, Don Yee, lo que significa que los Patriots no pueden ofrecer garantías al jugador de 26 años sobre el tiempo de juego sin que Brady lo descubra.
Con una relación de casi 20 años, la comunicación entre Brady y Belichick, señala ESPN, ya no es la misma; el pasador incluso ya no comulga con la forma de entrenar del ganador de cinco anillos. Según los informes, Brady le ha dicho a otros jugadores y miembros del personal de los Patriots que la “negatividad y el cinismo de Belichick se han vuelto viejos”.
A pesar de que Tom Brady fue nombrado en tres semanas como el mejor jugador ofensivo de la Conferencia Americana, Belichick nunca le otorgó el balón de juego esta campaña.