El presidente de la Canaco Aguascalientes, Rubén Ángel Berumen de la Cerda, reconoció que el embate delictivo en contra de los negocios en el estado ha crecido más de un 80% en los últimos dos años.

Las cifras oficiales que están siendo difundidas por la autoridad federal así lo reflejan y en la misma proporción lo han resentido los comerciantes y prestadores de servicios afectados por el hampa en una o varias ocasiones en el periodo, agregó.

En entrevista, recalcó que en el gremio “no hayamos qué hacer”, porque la introducción de alarmas, cámaras de videovigilancia, contratación de veladores o de elementos de seguridad pública en los negocios que pueden hacerlo, han sido insuficientes para frenar los latrocinios.

En ese sentido, recalcó que uno de los más graves problemas que ha dejado ver este fenómeno es la intervención de viciosos en los robos contra negocios, pues en muchas ocasiones cuando se les llega a identificar resulta que son personas adictas que hacen lo que sea necesario para hacerse de algo de dinero y seguir comprando sustancias para satisfacer sus dependencias.

Berumen de la Cerda dijo que lamentablemente hay mucha gente desempleada, sinvergüenza y otra tanta además viciosa, que buscan dinero fácil y no es para ayudar en sus casas o dar sustento a sus familias, sino para poder comprar droga.

“Así, se llevan de los negocios lo que encuentran, computadoras, sumadoras, cajas de morralla, mercancía, tabletas, módems de Internet, en fin, toda clase de artículos a los que les puedan sacar algo para gastarlo en sustancias”.

Las cifras de negocios robados en lo que va del año ha crecido de manera sistemática y ahora el gremio espera que los anuncios hechos por las autoridades para fortalecer las acciones de prevención, sean efectivas, eficientes y no sirvan “sólo para la foto”.

El líder de los comerciantes organizados del Estado indicó que, en el incremento de medidas de seguridad, muchos negociantes están optando por introducir perros de vigilancia que puedan desincentivar el acceso de delincuentes a instalaciones comerciales.

“Es decir, se está haciendo de todo para el cuidado de los negocios porque los ladrones no paran, suelen ir un paso adelante de los policías y de las medidas de protección de los propios empresarios, entonces casi nada ha servido para evitar su actuación ilícita”.

Finalmente, lamentó el número creciente de empresarios en pequeño que llegan a sus negocios y encuentran con que además de que les robaron inventario y costará reponerlo, deben pagar cortinas dañadas, boquetes, destrozos al interior y equipo, “porque de verdad sale muy caro ser asaltado”.