A pesar del clima frío y lluvioso, puntuales a su cita con el Señor del Encino arribaron cientos de feligreses que se postraron a los pies del Cristo Negro para rendirle homenaje en sus fiestas patronales.
En punto de las 19:00 horas se llevó a cabo la misa de la Fiesta Patronal, encabezada por el Señor Canónigo Manuel González Medrano, quien tomó la réplica del Señor del Encino, trasladándola a las afueras del templo hasta llevarla al carro alegórico triunfal, momento en el cual, se escucharon los cohetes, a cargo del señor Pascual Ortiz, anunciando así, el inicio inmediato de la Romería.
Nueve carros alegóricos formaron parte de la XXXIII Romería, acompañados por 56 comparsas. Dichos carros llevaron por título: “La Fraternidad fundamento y camino para la paz”, es el carro número uno, haciendo alusión a que la fraternidad debe tocar todos los aspectos de la vida, incluida la economía, las finanzas, la sociedad civil, la política, la investigación, el desarrollo, las instituciones públicas y culturales.
El segundo carro se tituló: “Llamados a la fraternidad”, el cual invita a reflexionar que todos estamos llamados a superar la brecha entre amigos y enemigos para asumir la perspectiva del cielo que abraza a los hombres sin privilegios ni discriminaciones.
El tercer carro llevó por título: “La Familia, escuela de Fraternidad”, a través del cual se plantea que la sagrada Familia debe ser siempre el ejemplo para las nuevas generaciones, pues es el núcleo donde se forman los valores, por lo tanto, es la célula más importante de la sociedad.
“Venerable José de Jesús López y González, sembrador de Fraternidad y amor a la Virgen María”, es el título del cuarto carro, mismo que habló de las virtudes del siervo de Dios, preocupado porque todos dirigieran su mirada a la Santísima Virgen para demostrarle su amor filial y confianza en su poderosa intercesión.
El quinto carro se tituló: “Somos una Iglesia en Fraternidad”, a través del cual se dijo que la Iglesia se caracteriza por estar en comunión con todos sus miembros, cumpliendo con los mandatos de nuestro Señor Jesucristo, donde cada uno de nosotros, desde nuestro rol en esta sociedad, formamos la Iglesia de Jesucristo.
El sexto carro, titulado: “La Vida, Derecho Fundamental para Todos” invitó a reflexionar que la defensa a la vida del ser humano, desde el momento de su concepción, es nuestra obligación como cristianos, como derecho principal para todo ser humano.
“Tradición de Triana” se tituló el séptimo carro, a través del cual se habló de los datos históricos del Barrio de Triana como el más antiguo de la ciudad.
El carro número ocho llevó por título: “Nuestra Señora de la Esperanza de Triana”, en reflexión a la devoción de los fieles a la imagen de la Dolorosa que acompaña a su hijo clavado en la cruz, pues María es parte esencial de la tradición de Triana, y a quien todos los pobladores de este Barrio, acuden a su intercesión.
El noveno carro fue el Carro Triunfal, dedicado al Señor del Encino, luciendo majestuosos ornamentos florales, mismo que fue presentado en medio de un espectáculo de pirotecnia que marcó el final de la tradicional Romería.