Con gran emotividad se llevaron a cabo los esponsales de los enamorados, Nidia Cruz y Marco Antonio Díaz.
La unión de esta relación fue cristalizada en el Templo de San Antonio de Padua, donde Nidia y Antonio intercambiaron sus votos matrimoniales, rodeados de todos sus allegados.
Los novios contaron principalmente con la presencia de sus papás: Esmeralda Torruco y Marco Antonio Díaz, papás del novio, así como la grata presencia de los papás de la novia, Constancio Cruz y María Teresa Reyes.
Los novios pidieron la participación de Luis Roberto Arias y Alma Rosa Reyes para fungir como sus padrinos de velación, debido a la admiración y gran ejemplo a seguir para los recién casados.