Ana Silvia Lozano Galindo
El Heraldo

La Fiscalía General del Estado reiteró su llamado a la población en general para no atender llamadas de teléfonos desconocidos y, en su caso, cortar la comunicación en caso de detectar que la intención del interlocutor es amenazar y extorsionar.
Y es que el factor sorpresa y la intimidación siguen siendo determinantes para que quienes responden caigan en las mentiras de los delincuentes y terminen depositando a su favor cantidades de dinero diversas que este año han sido incluso de 25 y 30 mil pesos.
Al respecto, el fiscal Jesús Figueroa Ortega señaló que en lo que va del año, la institución ha recibido alrededor de 50 denuncias por extorsión telefónica, tanto de quienes fueron burlados y esquilmados por los delincuentes, como de quienes colgaron, pero se dieron tiempo de reportar los hechos y los números de donde recibieron las llamadas.
En ese sentido, dijo que en promedio una de cada diez denuncias formuladas por este tipo de telefonemas corresponde a personas que creyeron las mentiras de los hampones y cedieron a su exigencia de hacer depósitos en efectivo a través de tiendas de conveniencia para evitar supuestos daños a algún familiar retenido.
Puntualizó que el intento de extorsión es una práctica que continúa y aunque ha disminuido respecto de otros años, mucho por la sensibilización entre la sociedad, todavía se da de manera intermitente con periodos en que baja de manera notable y otros donde las llamadas son continuas.
En ese sentido, reconoció que en agosto la cifra volvió a elevarse y en cuestión de un fin de semana se recibió una decena de denuncias, la Policía Estatal en colaboración con la Fiscalía desactivó al menos cinco casos y otros más se denunciaron aun cuando las llamadas no se continuaron, en prevención de los receptores.
Recordó a la población que los intentos de extorsión corresponden a telefonemas casi siempre realizados al interior de centros de reclusión, por parte de personas privadas de la libertad, que si bien no deberían poseer un celular ni mucho menos usarlo, es un hecho que se está faltando a las normas y lo hacen.
Es el caso de los centros de reclusión federales de Tamaulipas, Estado de México y Jalisco, donde proceden la mayoría de las llamadas de extorsión que se han denunciado este año en Aguascalientes.
Aseguró que en los tres casos se ha establecido comunicación con las respectivas fiscalías a fin de que éstas informen a las autoridades correspondientes, para que frenen este tipo de prácticas indebidas y que han afectado la tranquilidad y en algunos casos la economía de personas inocentes que caen en sus redes de mentiras e intimidación.