Mientras haya pobreza, inseguridad, corrupción y en general, rezago social en perjuicio de los que menos tienen, de la población más vulnerable, no se puede decir que el Gobierno ha cumplido con sus parte; con el paso de los años, la deuda con la sociedad sigue creciendo, como se advierte principalmente en el campo y la periferia urbana, señaló el P. Carlos Alvarado Quezada.

Sobre los resultados del Gobierno Federal, consideró que hasta que concluya la Glosa del Sexto Informe del presidente Enrique Peña Nieto, se sabrán los alcances en el cumplimiento de la oferta de su plataforma política; “independientemente de cifras alegres, la población es el termómetro para valorar avances y retrocesos, pues la calidad de vida es determinante para valorar resultados”.

Reconoció que hay muchas expectativas con el nuevo Gobierno Federal, por lo que es muy grande el compromiso de quien ocupará en breve, la silla presidencial; “se sabrá si es más de lo mismo o habrá verdaderos cambios que en beneficio de los grupos más desprotegidos”.

TRATO A LOS ABUELOS. En otro tema, destacó la importancia de crear conciencia entre la población, para lograr que se dé un trato digno a los ancianos; hay quienes los ven como un estorbo, en vez de aprovechar su experiencia y darles la atención que merecen. “Anteriormente era mayor el respeto a los abuelos, pero las nuevas generaciones no les tienen paciencia, quieren marginarlos de la convivencia familiar”.

Por ello, la urgencia de que en las propias familias se fomente el amor y respeto por los ancianos; “desde pequeños, a los niños, hay que enseñarlos a ver la figura del abuelo con sentido de respeto”.

TESTAMENTOS. El presbítero también habló de la campaña de “Septiembre, Mes del Testamento”, pues comentó que todavía hay quienes no aceptan hacer su testamento, porque sienten que es la antesala de la muerte, lo cual es falso.

“El testamento debe hacerse cuando la persona está lúcida, para garantizar que a su muerte se respetará su última voluntad, con la certeza de que el documento puede ser modificado cuantas veces se quiera”.

Con este trámite, se evita que a la postre los familiares entren en conflicto, sobre todo las personas que se sienten merecedoras de la herencia.