Con proyectos de obra pública federal suspendidos y proyectos privados paralizados ante la incertidumbre de la transición gubernamental, los constructores del estado enfrentan un fin de año austero.

Así lo reconoció el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Francisco Romero David, al precisar que la expectativa para iniciar el 2019 no es del todo alentadora.

Y es que los efectos del relevo en el cambio del mando político del país, se extenderán hasta los primeros meses del próximo año, por lo que el flujo de capital para el desarrollo de infraestructura es incierto.

En entrevista, explicó que en el ámbito de la obra privada en el estado, hay naves industriales de inversionistas japoneses que han sido eventualmente suspendidas en espera de los nuevos lineamientos que dictará el Gobierno Federal entrante.

Asimismo, sigue en suspenso el desarrollo de un centro comercial de dimensiones considerables al norponiente de la ciudad que si bien no se ha cancelado, permanece paralizado.

En ese sentido, refirió que los inversionistas han expresado que el proyecto es viable pero se requieren conocer si habrá reciprocidad para los proyectos empresariales, en el futuro inmediato, y de acuerdo a las reglas que se impongan es como procederán.

Romero David subrayó, sin embargo, que la actitud no es de pesimismo, sino por el contrario, hay confianza en que el desarrollo del estado en el contexto del nuevo Gobierno Federal no se detenga.

“Hay una dinámica de desarrollo y confianza en Aguascalientes que de ninguna manera podrá paralizarse, no obstante, como sucede con cada cambio de Gobierno, los inversionistas hacen un paréntesis para conocer y actuar en función de nuevos reglas y visión”.

Comentó que es un hecho que la entidad se ha consolidado como un imán de inversiones nacionales y extranjeras, con diversos compromisos próximos a concretarse, en función de los muchos factores que resultan convenientes para las empresas, de tal manera que su consolidación será cuestión de tiempo.