México enfrenta un rezago de 15 o 20 años en cuanto a la fabricación de autos eléctricos, a pesar de que hay gente y sectores productivos que ya los esperan en el mercado, por lo que es conveniente que las plantas ensambladoras consideren esta situación y se preparen para cubrir la demanda que se comienza a dar.
El presidente del Clúster Automotriz en la entidad, Cuitláhuac Pérez Cerros, consideró que las armadoras de autos en México han comenzado a entender que la tendencia es transitar de los vehículos de combustión a los eléctricos, para lo que también sería conveniente que inversionistas se interesen en instalar plazas de recarga.
En Aguascalientes por lo pronto es más que imposible promover la venta de este tipo de automotores de cuatro plazas o más, pues solamente existen dos espacios para la carga de energía eléctrica para autos, “y con lo que alcanza a su batería, si alguien quisiera salir del estado a Zacatecas o Guanajuato, no se garantiza que pueda regresar en el mismo vehículo, pues es raro todavía encontrar un centro de recarga en el país”.
Refirió que si bien hay empresas que se dedican a proveer de vehículos pequeños o de carga ligera al sector industrial y particular, como son bicicletas, motos, triciclos e inclusive autos de dos plazas, por lo pronto no hay capacidad ni condiciones para generalizar a los que tienen un peso mayor de 500 kilos y son mayores de cuatro plazas que necesitarían de un cargador de 220 volts.
Este será uno de los temas a tratar en alguna de las conferencias que se impartirán en el “Foro Internacional de la Industria Automotriz” que se llevará a cabo este martes y miércoles en el Foro 13 del Complejo Ferrocarrilero Tres Centurias, en donde además habrá mesas de proveeduría, de negocios y capacitación.
Pérez Cerros insistió que por lo pronto para México es complicado abrirse al mercado de los autos eléctricos de cuatro o más plazas o de carga pesada, pero es urgente comenzar a dotar de infraestructura para que en todo el país se comience a dar la venta de estos automotores sobre los que la población tiene ya expectativas y el mercado abierto.
“Tendremos que apostar por que las ensambladoras vean que urge el cambio y que la decisión debe tomarse en no más de cinco años, para que en el 2025 haya empresas que empiecen a transitar de los vehículos de combustión a eléctricos y éstos se comiencen a ver en el mercado”, insistió el presidente del Clúster Automotriz.