Se divierte con ex de Luis Miguel

LAS VEGAS.- El cantante Alejandro Fernández decidió celebrar en grande su participación en el Latin Grammy, rodeado de amigos y de la ex de Luis Miguel. Así es, tan pronto terminó la entrega 18ª del Latin Grammy, “El Potrillo” junto con un grupo de amigos se fueron al “after” de la compañía Universal, el cual se realizó en la discoteca OMNIA del hotel y casino Caesar’s Palace. Ahí, Alejandro llegó vistiendo informal, muy cómodo con una sudadera y pantalón negro. Se sentó en una mesa de la pista acompañado de amigos, quienes disfrutaron con él de la música del DJ del lugar.
Posteriormente, el cantante mexicano se pasó a la mesa donde estaban el colombiano Juanes y el puertorriqueño Luis Fonsi, con sus respectivas parejas. Ahí los tres brindaron y hasta posaron para los fotógrafos y gente que sacó sus celulares para poder captar el momento. Al menor de los Fernández se le vio muy contento, pasándola muy bien, bailando al ritmo de la música del antro. Nacho, del ex dueto Chino y Nacho, fue el encargado de poner la música después con un mini concierto que ofreció al público. Después de conversar unos minutos con Juanes y Luis Fonsi, Alejandro se fue a su mesa, en donde ya estaba la ex de Luis Miguel, Desirée, quien fue una de sus invitadas. Así es, Alejandro y Desirée se la pasaron bailando y conversando durante la noche.
Fue entonces que su equipo de seguridad se puso más alerta ante los curiosos que se acercaban a la mesa para tomarles una foto juntos.
Por momentos, tanto Alejandro como Desirée se olvidaron de las cámaras y se abrazaban, se decían cosas al oído sin importar que los paparazzi rondaran el área. Se les veía muy divertidos ya que en ocasiones hasta soltaban tremendas carcajadas. Fue después de varias horas de fiesta que la pareja decidió salir del lugar, acompañada de otras rubias mujeres, al parecer amigas en común.
Caminaron por el casino a altas horas de la madrugada acompañados de amigos y gente de seguridad, que trataban de hacer hasta lo imposible para que tanto curiosos como paparazzi no captaran el momento, pero fue imposible.
Afuera ya los esperaba una camioneta negra que llevó a la pareja y su grupo de amigos a otro lugar quizá más privado, para seguir con la fiesta ahora sí sin la presencia de los fotógrafos.
Hasta el momento sólo se sabe que tanto Alejandro como Desirée sólo son amigos y que se están divirtiendo en donde quiera que se les ve juntos. (Juan Manuel Navarro, corresponsal/EL UNIVERSAL)