Francisco Esquivel / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  8-Jul .- Con mucha menos condición, pero sí con la misma ambición, las Selecciones de México y Alemania se reportaron lista para la revancha, luego de lo ocurrido en los Mundiales de 1986 y 1998.

 Un pequeño grupo de la generación del 86 conformado por Pablo Larios, Fernando Quirarte, Miguel España, Félix Cruz, Raúl Servín, Manuel Negrete y Francisco el “Abuelo” Cruz tuvieron una práctica en el Club Mundet antes de enfrentarse a los teutones mañana en el Zócalo capitalino.

 “Aunque sean 31 años después y sea otro tipo de competencia queremos ganar y consumar la revancha. Nuestra mentalidad de competir, de México y los alemanes no creo que haya cambiado y mañana vamos a ver un partido, a nuestras posibilidades, dando el máximo”, dijo el ex jugador de los Pumas, Raúl Servín.

El conjunto alemán es imponente sin importar hora, lugar y cuántos años hayan pasado desde el retiro de sus estrellas. Asediados por aficionados, bajaron del autobús uniformados de pies a cabeza y a diferencia del cuadro tricolor, todos los que mañana tendrán participación no perdieron la oportunidad de la práctica, inclusive Lothar Matthäus, el más aplaudido por el público mexicano.

 Ante decenas de aficionados, en su mayoría niños, ambos combinados realizaron remates al arco y ejercicios de calentamiento de cara al compromiso, en los que la frase “al pie, por favor” fue la más repetida.

Los técnicos Manuel Lapuente y Berti Vogts se mantuvieron al margen del entrenamiento de mañana.

Evidente la tensión entre Vettel y Hamilton

Staff /Agencia Reforma

SPIELBERG, Austria 8-Jul .- Al terminar la calificación del Gran Premio de Austria se dieron la mano, pero momentos después se negaron a hacerlo para el público.

Aunque Sebastian Vettel (Ferrari) y Lewis Hamilton (Mercedes) declararon el viernes pasado que habían hecho las paces tras el contacto intencional del alemán con el británico durante el Gran Premio de Azerbaiyán, ayer fue notorio que la tensión entre ambos persiste.

Acabando de salir de los autos después de la Q3, en que los tres primeros lugares fueron Valtteri Bottas, Vettel y Hamilton (antes de que le aplicaran la penalización de cinco lugares en la parrilla), el alemán y el malencarado británico se dieron la mano, con el finlandés como testigo.

Hamilton ya sabía que lo iban a sancionar por cambiar la caja de velocidades de su auto en Azerbaiyán, antes de cumplir con las seis carreras que por reglamento debe disputar un piloto con la misma transmisión.

A continuación, los tres fueron entrevistados en la recta principal del Red Bull Ring por el ex piloto italiano Davide Valsecchi para el público que se encontraba en las gradas.

Después de hablar con Hamilton y Vettel, Valsecchi entrevistó a Bottas, y acto seguido caminó de nuevo hacia el británico, tomándolo del hombro con la intención de acercarlo al alemán.

“Por favor muchachos, necesito que se den un apretón de manos ustedes dos, tú con Sebastian”, dijo Valsecchi a Hamilton hablando al micrófono, mientras movía una mano señalando a uno y a otro. “Por favor, amigo mío”, le indicó el entrevistador a Vettel.

El británico se quedó quieto, con rostro serio y apenas giró con reticencia en dirección del alemán, quien tampoco hizo por acercarse a su rival.

En medio del incómodo momento, Hamilton le dirigió unas palabras a Valsecchi, que no se alcanzaron a escuchar en el micrófono, hizo una señal a Bottas para que se retiraran al garage de Mercedes y ambos se alejaron del lugar mientras Vettel y el entrevistador, con una risa nerviosa, saludaban al público.

“Muchas gracias”, añadió Valsecchi al micrófono.

A detener a los alemanes

Francisco Esquivel / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  8-Jul .- Es momento de que la vieja guardia le ponga un alto a Alemania.

La eliminación de México a manos de los teutones en la Copa Confederaciones avivó la llama de la jetatura de la Mannschaft sobre el Tri, pero hoy los seleccionados mundialistas de 1986 y 1998, que también fueron echados por los europeos, tienen la oportunidad de vengarse ante su gente.

El Zócalo capitalino será la sede del choque entre los conjuntos que se vieron las caras en los Cuartos y Octavos de Final de las Copas del Mundo en México y Francia, respectivamente, con saldo a favor para Alemania, por lo que el Tricolor tendrá en la mesa la revancha.

“Va a ser importante que mañana (hoy) demos todo para así ganar y sacar una revancha, aunque sean 31 años después y sea otro tipo de competencia, pero nuestra mentalidad de competir no ha cambiado y mañana (hoy), van a ver un partido, a nuestras posibilidades, dando el máximo”, expuso a CANCHA Raúl Servín, quien erró uno de los disparos en la tanda de penales en la que México fue eliminado en 1986.

Ante un estadio improvisado, los mundialistas en México, encabezados por Manuel Negrete, chocarán ante la camada teutona en el primer tiempo cuya duración será de 45 minutos, y para el complemento, Cuauhtémoc Blanco, Luis Hernández y compañía harán lo propio ante la generación de 1998.

El rival será de cuidado pues enfrente tendrán al cinco copas, Lothar Matthäus, quien fue partícipe del par de eliminaciones verdes y que se mostró en óptimas condiciones durante el entrenamiento que ambas escuadras tuvieron ayer en el Club Mundet de la Ciudad de México.

“Vi bien, fuertes, (a los alemanes) con mucha comida, mucho frijol, mucho de todo… pero nosotros tenemos el talento, no son mejores que nosotros”, ironizó Francisco Javier “El Abuelo” Cruz, tras la práctica.