CDMX.- Con instrumentos incendiados, cables rotos y amplificadores destruidos en el escenario principal del Knotfest Meets Forcefest fue como se desquitaron los últimos presentes en el Parque Oceanía tras cinco horas de espera.
El enojo de la gente, que desde las 21:10 horas esperaba ver a Evanescence y a las 23:00 a Slipknot, estalló en la madrugada, casi a las 2:00 horas, cuando varios se acercaron al escenario y comenzaron a vandalizar.
La expresión del disgusto comenzó como rechiflas a los elementos de seguridad, pero casi de inmediato las personas comenzaron a arrojar objetos al escenario hasta que algunos decidieron subir y destruir cosas.
Eran cientos todavía presentes y sólo algunos arremetían por la frustración contra los objetos, pero eso fue suficiente para desatar caos.
Cerca de cinco personas saltaron al escenario y desde ahí arrojaron la batería, regalaron las baquetas y hasta jugaron con los micrófonos antes de que la seguridad tratara de repelerlos con extintores.
Abajo, otros levantaron las protecciones de los cables y trataron de arrancarlos, antes de concluir su acto al prender fuego a la batería ya abajo del escenario, pues en ningún momento se anunció la cancelación a través de los altavoces. (Mauricio Ángel/Agencia Reforma)