“Reconocer el valor del trabajo es reconocer que quien lo hace es una persona que vierte en él su aporte familiar y social, construye el bien común y fortalece el desarrollo social”. Así lo expresó el vicario general de la diócesis de Aguascalientes, Javier Cruz Muñoz con motivo de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo. Cruz Muñoz destacó la importancia de incidir en la vida de los trabajadores, los empresarios y las comunidades, además de promover el surgimiento de proyectos comunitarios para impulsar el trabajo como clave de solidaridad.
Refirió que la acción organizada de la Iglesia en el mundo del trabajo es fundamental y sintoniza con el Papa Francisco para lograr que todas las personas tengan acceso a las tres “T”: Tierra, Techo y Trabajo. El trabajo en un derecho fundamental de cualquier ser humano, aseveró, pero debe garantizarse un salario justo y con un sistema de seguridad social bien organizado; el trabajo es para todos, incluyendo a los discapacitados, adultos mayores y enfermos.
Cruz Muñoz agregó que hay que acceder a la realidad del campesino, del obrero, del oficinista, del empresario, de los trabajadores domésticos, de las políticas públicas, de las organizaciones obreras sindicales y de la academia, “para dar el acompañamiento oportuno a todos los que se desenvuelven en este mundo del trabajo”.
Aunque no deben necesitarse pretextos, el Primero de Mayo puede ser una ocasión favorable para reflexionar sobre las condiciones laborales que imperan en la actualidad; denunciar las ocasiones de injusticia, contribuir a generar un mundo más solidario y justo, concluyó el ministro católico.

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