Persiste la charlatanería y los productos milagro que son ofrecidos por pseudomédicos que dicen “curar” el autismo, cuando ésta no es una enfermedad, sino una condición de vida, así lo señaló la directora del Centro de Orientación Temprana Integral Infantil Aguascalientes, A.C. (COTII), Liliana Mondragón Reyes.

“El autismo, al igual que otras discapacidades, no se salva de quienes ofrecen productos milagro a los padres de niños autistas con la promesa de curarlos, lo cual es una total mentira. En el autismo hay mucha gente que se dedica a lucrar, de que con gotitas de cierto ‘medicamento’ el niño se cura, y son médicos supuestamente que ni siquiera tienen la precaución de conocer al pequeño, solamente los papás asisten y los medican, cuando el autismo no es una enfermedad”.

Entrevistada en el marco del segundo aniversario del Grupo de Apoyo para Niños y Adolescentes con Trastornos de Aprendizaje y Desarrollo, con su evento denominado “Actualidades y Consejos sobre trastornos de aprendizaje y desarrollo en niños y adolescentes” dirigido a padres de familia, médicos y maestros, que tuvo lugar en la Unidad Médica Didáctica de la UAA, Liliana Mondragón Reyes indicó que también hay mitos de que ciertos alimentos, vitaminas o vacunas sirven para curar el autismo.

“El autismo no es curable, es tratable y se va mejorando su condición de vida, nosotros nos enfocamos al área pedagógica con los pequeños y trabajamos el área conductual. Sabemos que hay complementos vitamínicos que nos pueden aportar una mejoría a nuestros pequeños, e incluso a los adultos, pero científicamente aprobado no tenemos un catálogo de productos”.

La especialista disertó la ponencia titulada “La importancia de la detección temprana del autismo”, donde estableció, que ello resulta trascendental, toda vez que entre más pequeños sean tratados, pueden gozar de un mejor desarrollo.

“Algunas características que se observan a simple vista son que se trata de pequeñitos que llegan a girar en su propio eje, se les llama por su nombre y están totalmente ausentes. Son pequeñitos que al momento de tener algún juguete lo que hacen es alinear, o formarlos en fila. Además de que tienen algunas cuestiones de comunicación limitada a partir de los 3 o 4 años”.

Finalmente, Mondragón Reyes recalcó el interés de COTII Aguascalientes A.C. en poder hacer detecciones a tiempo, pues tienen comprobado que niños que llegan desde los 3 o 4 años de edad, permanecen poco tiempo, ya que avanzan tan rápido y pronto se pueden integrar a una escuela regular.

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