La modernización del transporte urbano es el programa insignia de la actual administración estatal, por lo que desde el año pasado le ha dado especial atención para que en 2022 sea “otro” el servicio que tengan los habitantes, que de lograrlo será un hito en la vida de los aguascalentenses.

En 33 meses debe quedar concluida esta acción, que de ninguna manera ha sido un cambio fácil, puesto que el Gobierno tuvo que enfrentar viejas costumbres que desde afuera se veía difícil de eliminar o al menos de reducir, principalmente conseguir que los concesionarios aceptaran dejar de ser “hombre-camión” y se integraran a una cooperativa, lo que en buena parte se logró luego de que se reformaron las reglas para conservar la concesión, por lo que aquellos que siguieran en el sistema tradicional iban a quedar fuera de la jugada, como de hecho así fue con varios de ellos que se negaron a actualizar el modelo de su autobús y llegado el día se les prohibió seguir trabajando con la unidad obsoleta.

Bajo esas condiciones hay una flotilla de nuevos camiones de fabricación china, sin que se conozca quién o quiénes son los concesionarios, simplemente empezaron a dar atención al público asignándoles aquellas rutas que les permitan mayor lucimiento para que los usuarios “sintieran” que todo era distinto.

El pero está en la indecisión de la Coordinación de Movilidad, que es la responsable de hacer que la innovación integral sea una realidad, porque de nada les sirve a los ciudadanos tener los flamantes vehículos si continúan los vicios de toda la vida.

Las quejas de los usufructuarios son recurrentes por la tardanza del arribo a los paraderos, y cuando finalmente llegan es porque van atestados, lo que demuestra que no existe un estudio para determinar el incremento de unidades en las rutas de mayor demanda. A la oficina responsable le ha costado demasiado trabajo regularizar horarios, rutas y paradas, por lo que en la práctica no se tiene ningún beneficio.

Habrá quien alegue que la mayoría de los descontentos son anónimos, ya que se hacen a través de los medios de comunicación y en las redes, pero basta que sean del conocimiento público para investigar la veracidad y aplicar las rectificaciones que sean necesarias.

Más de 300 mil personas utilizan el autobús todos los días, esto es, la quinta parte de la población total del estado, por lo que se requiere mayor cuidado de esa oficina gubernamental ante las inquietudes que se presentan y no suponer que si no les hacen caso terminarán por guardar silencio, cuando en esta época se tiene mayor conciencia de los derechos individuales y colectivos, lo que de no escucharse puede convertirse en una bola de nieve que evidentemente afectará al Gobierno en general.

Por si no fuera suficiente está la amenaza –cada vez con más visos de que se concrete- de reducir el número de camiones que circulan por la zona Centro de la ciudad, por lo que los usuarios tendrán dos opciones: convertirse en andarines, o de plano dejar de hacer sus compras en este lugar.

Además, resulta incongruente que se promueva dejar el coche en casa y se utilice el camión y que al mismo tiempo no se resuelven los problemas que existen en el recorrido, por lo que difícilmente se va a reducir el número de vehículos particulares en la vía pública, que por su número contribuyen a elevar los niveles de contaminación.

Mientras la gente no vea una verdadera mejoría en los urbanos crecerán las reclamaciones. Demasiados meses han transcurrido para que hubiera una mejoría efectiva, que será posible en la medida que aquellos que tienen esa encomienda la cumplan a plenitud.

DEMOGRAFÍA CAMBIANTE

Aguascalientes registra una permuta en sus estadísticas, principalmente en materia de matrimonios, que no sólo detuvo el índice de divorcios sino que retrocedió, y al mismo tiempo hubo un avance en las uniones, situación que aún cuando es prematuro considerar que seguirá esta tendencia es positivo que exista mayor consistencia en la vida conyugal.

De acuerdo al recuento de enero a noviembre de 2019, se llevaron a cabo 2 mil 614 desuniones, que aún cuando es una cifra alta, con un promedio de 7 diarios, de cualquier manera fueron 2.86% menos que en el mismo período de 2018. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) subraya que entre las causas más comunes de las separaciones está el mutuo consentimiento, pero también el abandono del hogar, la violencia intrafamiliar, el adulterio o la infidelidad).

La directora general del Registro Civil, Carmen Lucía Franco Ruiz Esparza, dio a conocer que en materia de nacimientos hubo 23 mil 168, 3.68% menos, mientras que los matrimonios fueron 6 mil 211, 4.07% más, y en defunciones se presentaron 6 mil 359, 8.81% más que el año anterior.

Dos rubros de suyo importantes por lo que significa para las familias, fueron las adopciones y reconocimiento de hijos, en el primero se presentaron 84 casos, o sea 3% más, y en el segundo pasó de 780 asuntos a 796, lo que da una idea de la importancia que tiene la integración de un niño o una niña al seno del hogar, y al mismo tiempo que sea por mutuo acuerdo o por vía de un juicio que haya un número elevado de hijos que son reconocidos por los padres, lo cual le da una mayor importancia y legalidad a sus vidas.

Al dar el paso en cada una de las situaciones descritas es necesario hacer del conocimiento del Registro Civil para darle certeza jurídica al acto, lo cual se puede hacer en las oficinas centrales del estado o en las diferentes oficialías que hay en los municipios, con lo que matrimonios, divorciados y los hijos estarán protegidos por la ley.

SE HABÍAN TARDADO

Como si fuera una generosidad de su parte, la directiva de Enlace de Transporte Colectivo Foráneo que encabeza Armando Santana Valdez, comunicó que a partir de este año los 600 choferes de las “combis” estarían afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando esto debieron haberlo hecho desde hace varios años.

La cuestión es muy simple, los operadores cumplen una ruta, por lo que existe una relación laboral directa, al igual que sucede con los choferes del transporte urbano.

Es un derecho que por alguna razón les había sido negado y no únicamente a ellos sino a sus familia, que estaban al margen de recibir atención médica y una seguridad social plena, por lo que ahora sólo falta que los integren al Infonavit y al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que son obligatorios ya que así lo especifica la ley laboral.

A partir de enero del presente año se cumplió el primer paso, que fue de que cada concesionario inscribiera en el IMSS a los operadores, y que a su vez los propios trabajadores lo hagan con la esposa, sus hijos, los padres o quienes dependan de ellos.

Es un gran paso porque se cierra un capítulo que debió haber quedado finiquitado hace tiempo, aunque aquí lo importante es que finalmente se hace justicia y que ojalá se extienda al personal de oficina, despachadores y todos aquellos que laboran en otras áreas del Transporte Colectivo Foráneo.

En cuanto a los taxistas, no se ha logrado avanzar debido a que los choferes se niegan a pagar la cuota que les corresponde, aduciendo que toda la obligación debe de ser de los concesionarios, cuando la legislación del Seguro establece que ambas partes tienen que hacerlo, lo que ojalá que se entienda que así es y pronto se alcance esa aspiración.

CON ORACIONES

Los becarios de Jóvenes Construyendo el Futuro no se podrán quejar, porque aún cuando no tienen ninguna seguridad en el empleo, reciben una capacitación espiritual de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice). Según el presidente de esta agrupación, Arturo Farela, en una primera etapa se reclutó a más de siete mil jóvenes para que tomen una hora diaria de Evangelio. En la entrevista con Reforma, aseveró que esto se realiza conforme al plan del presidente Andrés Manuel López Obrador, para que tengan valores como los que impulsa el Gobierno Federal en su Cartilla Moral.