Arcelia Maya 
Agencia Reforma

CDMX.- El Cardenal Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), solicitó a los más de 100 Obispos del País mantener una “sana distancia” con el próximo Gobierno federal.
En su mensaje de apertura de la 106 Asamblea Plenaria, el Arzobispo de Guadalajara pidió evitar cooptaciones que lastimen tanto al Estado como a la Iglesia.
“Se requiere respeto sincero a las autoridades legítimamente constituidas, colaboración en todos los temas comunes que podamos encontrar y sana distancia para evitar cooptaciones indebidas que terminan lastimando tanto al Estado como a la Iglesia”, expuso de líder religioso.
Recalcó que la Iglesia católica mexicana no necesita de ningún fuero especial de la próxima Administración, que encabezará Andrés Manuel López Obrador.
“El Estado debe ser laico, es decir, no debe promover religión o irreligión alguna.
“El Estado debe ser laico para que la sociedad sea tan religiosa como ella quiera ser. Esta es una gran tarea que tendremos que afrontar con máxima seriedad y competencia en los próximos años”, sostuvo.
Adelantó que en los próximos meses los Obispos reafirmarán sus argumentos para que se respete el derecho a la vida desde la concepción y hasta la muerte natural.
De igual forma, tendrán que lograr que aún los no creyentes redescubran el valor del matrimonio heterosexual.
Además, que los ciudadanos conozcan la importancia de una legislación que respete el derecho humano a la libertad religiosa.
El Cardenal afirmó que tratándose de casos de abuso sexual de sacerdotes contra menores, todas las iglesias están obligadas a proceder conforme a derecho y sin dilación.
“Que ningún miembro de la Iglesia se encuentra en una suerte de paréntesis respecto a las exigencias de justicia que brotan de la dignidad inalienable de la persona humana”, agregó.
Expuso que la experiencia de otras Conferencias Episcopales sobre estos delitos deben servir a todos en lo individual y a los Obispos mexicanos para no cometer errores con consecuencias pastorales en la fe del pueblo de Dios.