Eduardo Sierra
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La furia de habitantes del Pueblo San Lorenzo Acopilco se desató contra un presunto asaltante.
El intento de linchamiento fue controlado por granaderos, lo que provocó un enfrentamiento con vecinos que se prolongó durante más de media hora y que concluyó con la detención de una docena de personas.
Eran casi las 13:00 horas del jueves, cuando sobre la esquina de Hidalgo y Lerdo, un repartidor de gas acudió a hacer una entrega de combustible.
En ese momento tres hombres, uno de ellos armados, rodearon al repartidor y le exigieron el dinero producto de la venta en el poblado, que se ubica en la parte alta de Cuajimalpa.
El atraco fue presenciado por varios habitantes y a gritos avisaron a otros pobladores.
Dos de los delincuentes se echaron a correr al ver que iban por ellos, mientras que un tercero no pudo escapar, pues se echó a correr y sobre la Calle Leandro Valle, entre Lerdo y Allende, se introdujo a una camioneta, la cual fue rodeada.
Con piedras, palos y tubos, la turba comenzó a golpear el vehículo para intentar sacar al sospechoso y lincharlo.
“Sáquelo a la verga, ya para que le demos en la madre…”, se escuchaba entre los vecinos.
Algunos policías sectoriales tuvieron que interponerse entre la unidad y los vecinos, pero eran rebasados en número.
Minutos después llegaron unos 500 granaderos, quienes fueron recibidos a pedradas, pero lograron llegar hasta la camioneta, que fue enganchada a una grúa para ser retirada del lugar.
Bajo una lluvia de piedras y pese a enfrentamientos contra pobladores en las calles estrechas del pueblo, lograron rescatar al hombre, quien fue atendido por paramédicos y remitido al Ministerio Público.
Los habitantes continuaron enfrentándose con los granaderos, que tuvieron que utilizar gas lacrimógeno. Varios policías y habitantes resultaron con lesiones por golpes.
La zona volvió a la normalidad pasadas las 17:00 horas del jueves, cuando la Policía se retiró y los habitantes regresaron a sus viviendas.

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