Saúl Alejandro Flores

Podría parecer que este espacio semanal tenga como encomienda el aferrarse a imposibles como lo es difundir temas que fortalezcan la cultura del agua, a cambiar hábitos, a concientizar, a realizar una transformación, puede cuestionarse que esto es aferrarse o soñar, pero una cosa es cierta, que las transformaciones se logran en cuanto existe perseverancia y de que se logra se logra, algunas para bien otras para mal, pero aun así quien se ha determinado el objetivo de causar daño o de obtener un beneficio para sí, sin importar el bienestar social, lo ha conseguido porque se ha aferrado a su objetivo, por lo tanto, es importante dar un giro y empeñarse en hacer las cosas bien, evitar que tengamos que sacudir el grifo para obtener agua a cambio de sacudir conciencias.

Es necesario sacudir conciencias desde cualquier ámbito, no importa lo reducido que parezca, pero debe hacerse, si existe indecisión, definitivamente los resultados serán tibios y escuetos, por lo tanto se tendrá que sacudir el grifo, porque habrá escasez de agua, que de alguna manera lo es y esto se refleja en la veda existente para la perforación de pozos, otra escasez que se desprende de las deficiencias en el servicio de distribución o abastecimiento en cada domicilio como es el caso de la ciudad o capital del estado y que se refleja en los tristemente famosos tandeos.

Ya que de haber una eficiencia técnica en el servicio, definitivamente este no tendría interrupciones con una red óptima y la presión adecuada como resultado de las inversiones pertinentes que realizara la empresa a cambio de tan fructíferas ganancias en un negocio que podría considerarse redondo y que como pocos ha tenido la empresa en comodidad, y que tratándose de una empresa trasnacional saben que en Francia, España y otros países europeos, el agua del grifo se puede beber con toda la confianza precisamente porque no existe tandeo, el agua fluye, se da mantenimiento a la red y se potabiliza el agua, matizando que como el agua fluye constantemente, corre en las tuberías evitando formar colonias bacterianas, y el agua por consiguiente es de calidad para el usuario; entonces imaginen a un Aguascalientes sin consumir agua embotellada, el ahorro, claro habría que considerar la temperatura y la presencia de algunos minerales, pero la potabilización es confiable, sin embargo, el tandeo perjudica la calidad.

En el aspecto del tandeo y las burbujas de aire que causan descontento en el usuario doméstico al momento de que se le cobra el servicio, ahí es donde existe una merma en la calidad, pero más grave aún es el daño en el patrimonio del usuario, que tiene que pagar más por un agua que no consumió, por lo tanto aquí es necesario sacudir el grifo.

Entonces, es importante, como podrán ver, ser efectivos en la sacudida de conciencias proporcionando información, enriqueciendo la visión, la cultura y sobre todo qué metas debe aspirar cada usuario de agua, en la medida que se tenga éxito el sacudir el grifo para exprimir gotas será algo esporádico y porqué no, algo del pasado, incluso y a pesar de la baja disponibilidad de agua que tiene la zona hidrológica a la que pertenece Aguascalientes.

Pero, también, la visión y cultura que se desprenda del sacudir conciencias, debe trascender al propio usuario doméstico, debe expandirse a los demás usuarios, como industriales, comerciales, hoteleros, mixtos, agrícolas, etc. Por supuesto, incluyendo a los usuarios como son los organismos operadores municipales, es decir, aquellas áreas del gobierno municipal encargadas de brindar el servicio de agua potable en cada municipio, pues a fin de cuentas en la propia legislación y ante la CONAGUA son usuarios.

No todo debe quedar aquí en los usuarios de los servicios, pues el tema del agua va más allá del servicio, ya que este es un aspecto mínimo en el universo del agua, porque involucra la actividad humana, lo que he comentado en este espacio como la visión antropocéntrica que es importante ubicar correctamente en el tema de la gestión y administración del agua. Precisamente en este apartado es donde debemos ubicar en qué se debe sacudir conciencias, porque aquí ingresan las propias autoridades en sus tres ámbitos: federales, estatales y municipales, desde lo general hasta lo sectorizado, es decir, las autoridades del agua, pero debemos personalizar esa sacudida más allá de los puestos, el trabajo debe ser en las personas que ocupan los puestos no importa el nivel, porque honestamente la capacidad y conocimiento no está precisamente equilibrada en los cargos, a veces tienen mayor capacidad y conocimiento quienes se encuentran en los cargos más bajos o en mandos medios, los cargos altos han sido de ornato en diversos funcionarios y los hechos demuestran la falta de resultados contundentes.

La sacudida de conciencia no se concentra ahí, también debe permear en académicos y empresarios, en diversos decisores que asuman con veracidad y pertinencia su papel y compromiso con el hecho de garantizar la conservación y preservación del recurso hídrico, pues debemos recordar en esa sacudida de conciencia que el agua ha sido de utilidad para el desarrollo de la civilización, pero no es un patrimonio del ser humano o privado, sino un bien transversal por así llamarlo, porque puede ser un servicio apropiado, tener beneficios y concesiones, asignaciones, o cualquier figura jurídica o administrativa, pero es un bien que cumple con esa función, pero es limitada, el agua tiene un función natural como lo es con el propio ambiente y la naturaleza misma, es el componente básico de la vida en el planeta, y esa dimensión está perdida en una ausencia de conciencia que es necesario sacudir.

Por tal motivo, mis estimados lectores, es impostergable sacudir conciencias en vez de sacudir grifos, porque de esa manera garantizaremos que en México y en Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: [email protected] twitter:@saul_saalflo

 

¡Participa con tu opinión!