Obreros que desertan de sus empleos en los municipios del interior y se ocupan en la ciudad por ganar doscientos o quinientos pesos más, en realidad están perdiendo en calidad de vida, convivencia familiar y en transporte, advirtió José de Jesús Martínez Marmolejo.
El presidente del Consejo Empresarial Textil y de la Confección (Cetec), lamentó que decenas de hombres y mujeres sigan cayendo en el espejismo de un mejor ingreso en la capital, ocupándose en la industria manufacturera y desprecien empleos que creen modestos en sus municipios.
Refirió que un estudio en materia salarial que lleva a cabo el Cetec ha revelado que los índices de rotación de personal que se da en ésta y otras industrias, consideradas por muchos “domésticas”, obedecen en gran parte a la aspiración legítima de los trabajadores por un mejor ingreso y no tanto a la piratería entre empresas.
Sin embargo, los niveles de remuneración no varían de manera significativa, sino que apenas cubren los gastos adicionales que los propios trabajadores se generan al viajar diariamente a la ciudad capital, donde tienen que invertir en algo de alimentación y transporte.
Reconoció que las empresas grandes suelen dar como prestación el transporte de personal y el servicio de comedor, no obstante, los trabajadores suelen gastar siempre en un extra o antojo que antes no hacían.
“Pero lo más importante es que invierten mucho tiempo en los traslados, porque quienes viajan de las comunidades y cabeceras municipales más lejanas a la ciudad, a veces hacen dos horas de recorrido hasta la fábrica y otras dos de vuelta a su casa. Esto implica que se vuelven jefes de familia ausentes y en realidad esa es la pérdida más grave que tienen, porque dejan de convivir y de formar a sus familias, que es finalmente para quienes uno trabaja”.
En ese contexto, Martínez Marmolejo destacó que es reto del sector que los trabajadores valoren el significado de un empleo aparentemente modesto pero que es cercano a sus domicilios y a sus familias y que tienen un potencial importante, como es el sector textil.
Finalmente, aseguró que en este momento quienes se dedican al ramo y lo hacen de manera seria pueden recibir salarios competitivos que varían de 900 a 1600 pesos a la semana en la confección; de 1400 a 2000 pesos en el textil y de 900 a 1500 pesos en labores de bordado; con la ganancia extra de estar cerca de sus familias, comer en casa y convivir con su entorno inmediato.