La Procuraduría de Defensa del Contribuyente en Aguascalientes denunció que por errores en declaraciones de terceros o por la mala actuación fiscal de aquéllos, se ha propiciado que varios causantes que pertenecen al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) sean eliminados por el SAT y se les obligue a regularizarse en el régimen de actividades empresariales, que les implica un engorroso proceso.

José Antonio Guerra Caparrós, delegado de la Prodecon, llamó a esos contribuyentes a acercarse de inmediato para presentar un recurso de queja para revisar el caso y requerir a los contribuyentes que presentaron la DIOT, en la cual se basa la autoridad para sacarlo del RIF y perder todos los beneficios de ese régimen.

Los causantes se enteran de esta situación cuando reciben cartas invitación del SAT que les avisa que ya no pueden estar en el Régimen de Incorporación Fiscal, el cual tiene ciertos beneficios y que en el pasado se le conocía como Repecos o pequeños contribuyentes.

Los principales requerimientos o requisitos para pertenecer a este régimen es que en el ejercicio anterior no hayan superado los dos millones de pesos de ingresos y que para el ejercicio de esa actividad no se requiera un título profesional.

“Por ello existen muchos contribuyentes que pueden formar parte de este régimen como un taller mecánico, negocios de canceles y aluminios, papelerías, taxistas, uber, es decir, todos aquellos que no sobrepasen la cantidad anual de ingresos por 2 millones de pesos”, mencionó.

Se debe presentar evidencia contable que testifique lo contrario, y cuando eso es así, mediante el recurso de la queja se cita a la autoridad fiscal, en este caso al SAT, y se obtiene un informe sobre los motivos por los cuales el fisco optó sacarlo del RIF y cuál fue la operación que le hizo sobrepasar de la cantidad autorizada.

De este modo, el SAT le despliega a la Prodecon la lista de contribuyentes que han tenido relación mercantil con la persona física afectada y se han encontrado situaciones extrañas, como reportes de terceros causantes que dicen haber declarado tal cantidad que supera los 2 mdp, y por ello de modo inmediato deja de pertenecer al RIF.

Cuando eso sucede, se obliga al contribuyente a regularizar toda su situación, pues pierde todos los beneficios del RIF y debe presentar todas las declaraciones correspondientes del régimen de actividades empresariales, mensuales y anuales.

“Sin embargo, mediante el recurso de queja se puede demostrar lo contrario, que hubo un error y se le permite continuar en el RIF”, concluyó.

¡Participa con tu opinión!