En esta segunda entrega les platicaré del cavallino rampante de Ferrari y de una automotriz que en sus inicios se dedicó a fabricar telares.

BMW
Con nuestra imaginación al aire, veremos una hélice de avión dando vueltas en el círculo central y los colores que apreciamos son el azul y blanco que conforman la bandera de Baviera, lugar de origen en Alemania de esta marca. Las tres letras BMW son las iniciales de: Bayerische Motoren Werke, que traducido sería la Fábrica de Motores de Baviera. Pero acompañémoslo con un poco de historia, allá en 1913, Karl Rapp fundó la empresa Rapp Motoren Werke de motores de avión y un ingeniero maravilloso, Max Friz, desarrolló un motor que rompió el récord de altura llegando a 9,760 metros, imagínense que los aviones comerciales actuales vuelan casi a lo mismo y este mismo ingeniero también desarrolló la primera motocicleta en 1922, la R32.
Para 1937, desarrolló la R63 que rompió el récord de velocidad llagando a unos increíbles 279 kilómetros por hora. Para aquella época eso fue una enorme hazaña y en 1929 se lanzó el primer auto BMW llamado DIXI.

Suzuki
Una S trazada con imaginación de mano de un diestro calígrafo japonés con su Fude o pincel. Se dice que en 1909 Michio Suzuki, en la región de Hamamatsu en Japón, tenía una fábrica de telares y decidió expandir sus posibilidades aventurándose a construir autos. Desgraciadamente la Guerra allá por 1937 no se lo permitió. Sin abandonar la idea de la movilidad desarrolla una bicicleta motorizada y es tan buena la idea que el mismo Gobierno le ofrece ayuda y así nace Suzuki Motor Corporation, que más adelante fabricará, como era su sueño, automóviles.

Ferrari
Se cuenta que en 1923 Enzo Ferrari ganó una carrera en Ravenna, una provincia al norte de Italia, y ahí le presentan a la Condesa Paolina, madre de Francesco Baracca, piloto aviador y héroe nacional de la primera Guerra Mundial, que con su escuadrilla de aviones tuvo 34 victorias, Francesco llevaba pintado en los laterales del avión a un caballo desbocado y entonces la Condesa le pide a Enzo que haga lo mismo con sus autos a manera de amuleto de buena suerte y así lo hizo. Es en 1929 en Maranello, Italia, donde Enzo funda la compañía para autos de competencia con el nombre de Scuderia Ferrari (SF) y es hasta 1947 que comienza la construcción de los famosos autos deportivos. A sus autos los identifica con el emblema del Cavallino Rampante, un caballo negro desbocado, sobre un fondo amarillo y en la parte superior los colores de la bandera de Italia y en la parte inferior el apellido de Enzo Ferrari.