CDMX.- Tres nominaciones a los Globos de Oro por Roma, la película más personal de su carrera, y una de las más mexicanas, tienen emocionado a Alfonso Cuarón.
“¿Nos vamos al Ángel a celebrar?”, bromea al otro lado del teléfono. “Estoy muy contento. Lo que me da mucho gusto es que una película mexicana sea reconocida también en otras partes del mundo”.
Su filme biográfico, en blanco y negro, sobre su niñez en el DF de los 70, competirá en las categorías de Mejor Película Extranjera, Director y Guión, en los galardones que entrega la prensa extranjera en Hollywood.
El estar hablada en español y mixteco anuló sus posibilidades de ser postulada a Mejor Película.
En entrevista, el ganador de dos Oscar por Gravedad, dedicó cualquier reconocimiento por su cinta a Libo, la nana de su infancia que inspiró su más reciente aventura cinematográfica.
Sin embargo, valoró también a las actrices protagonistas que le ayudaron a contar la historia ganadora del León de Oro en Venecia y sensación mundial.
“Está clarísimo que cualquier nominación, todas las que tenga esta película, el pulso que marca cualquier nominación, es el corazón de Yalitza (Aparicio) y de Marina (de Tavira).
De 57 años, el capitalino Cuarón opinó que ni los festivales ni las estatuillas juzgan a las películas, sino el tiempo.
“Es el contacto de las películas con el tiempo el que tiene la última palabra. Por otro lado, es agradable reconocer que si los premios hablan de algo es de un momento específico en la historia y una conexión que tu película tuvo con ese momento. Muchas veces esas conexiones son muy efímeras y muchas veces perseveran con el tiempo”.
Roma, que tuvo las puertas cerradas por parte de las exhibidoras de cine comerciales, se estrenará mundialmente por Netflix el 14 de diciembre.
Mientras tanto continúa y crece un movimiento de la gente por todo México para abrir nuevas pantallas para verla.
“Eso me conmueve mucho porque ha sido una relación directa con el público, se han movilizado a exigir y exigirse ellos mismos maneras para ver esta película. Hay un efecto secundario que ha sido muy interesante: que todo un público está conociendo a todo un circuito de cines independientes que quizás no conocían antes.
“Es conmovedor cómo se siguen sumando salas, incluso gente ofreciendo sus salones privados para proyectar la película”.
La 76 entrega de los Globos de Oro se realizará el 6 de enero en Los Ángeles. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)